Con más responsabilidades económicas que hace años, la madre moderna podría aliviar su situación buscando la forma de mejorar su economía y de asegurar su futuro financiero
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Aunque el amor es el mismo, el papel de la madre en el contexto económico de la familia moderna ha cambiado mucho desde los tiempos en que la mayoría de las mujeres se dedicaban exclusivamente al cuidado de la casa y los hijos… un empleo sin horarios y sin vacaciones. La situación ha cambiado, pero eso no significa que la carga de trabajo de la madre haya decrecido, sino todo lo contrario.

Hoy día, mayor parte de las mujeres que viven en Estados Unidos tienen trabajos fuera del hogar, sin que por ello hayan dejado de asumir el peso principal de la crianza de los hijos, además del cuidado de los miembros más ancianos de la familia, la ayuda considerable con los nietos y una responsabilidad mayor con su propio mantenimiento durante los años del retiro, ya cónyuge, viuda o divorciada (una situación cada vez más común).

Según el Departamento de Estadísticas del Trabajo de EE.UU. más del 75% de las madres con hijos entre 6 y 17 años están intregradas a la fuerza laboral, pero a pesar de eso siguen enfrentando discriminación de empleo y sueldo: de acuerdo al Buró del Censo, por cada dólar que gana un hombre, una mujer con igual grado de educación gana 0.77¢ Añádase a esto que los empleadores prefieren emplear mujeres que no tienen hijos, y cuando ofrecen trabajo a madres, dicen las estadísticas, les pagan $11,000 menos que a las mujeres que no tienen hijos.

Y aunque no hay duda que los hombres ayudan un poco más en el hogar que hace décadas, las mujeres siguen siendo las principales proveedoras de cuidado a los ancianos de la familia, de forma que muchas madres que trabajan fuera del hogar se enfrentan al cuidado personal y financiero de sus propios padres, al tiempo que siguen manteniendo hijos que no han cumplido los 18 años.