Para Tom Howes, sus cinco años de cautiverio a manos de las FARC fueron “una montaña rusa de emociones,” entre la esperanza y el desespero, dice el ex rehén y co-autor del libro “Out of Captivity [Fuera de cautiverio].
Para Tom Howes, sus cinco años de cautiverio a manos de las FARC fueron “una montaña rusa de emociones,” entre la esperanza y el desespero, dice el ex rehén y co-autor del libro “Out of Captivity [Fuera de cautiverio]. “Había un flujo constante de ‘información’ – aún cuando no teníamos radios – a través de chismes y rumores contados por tanto los guardias como los otros rehenes. Eso es lo que provocaba ‘la montaña rusa’”, explica Howes.
Howes y sus colegas Keith Stansell y Marc Gonsalves sobrevivieron cuando se estrelló el avión donde viajaban durante un rutinario vuelo de contra narcóticos sobre territorio controlado por las FARC en marzo del 2003. La guerrilla los vio estrellar, ejecutaron al co-piloto (Howes fue piloto) y un acompañante colombiano, y tomaron a los tres como rehenes.
Los tres, rescatados en julio del 2008 por el ejercito colombiano, acaban de publicar un libro que cuenta sus experiencias en la selva, incluyendo sus años al lado de la rehén mas famosa, Ingrid Betancourt. Las descripciones de Betancourt en el libro han desatado críticas –tanto de la ex senadora como de los americanos – pero Howes se justifica, diciendo, “para nosotros, era importante contar las cosas como fueron”, pero agrega, “de Ingrid, yo veo el lado positivo tanto como el negativo. Es una personas talentosa y muy carismática”.
El libro describe tanto la monotonía de la vida en la selva como la crueldad de las condiciones y de la guerrilla.
El ajuste a la libertad no siempre ha sido fácil para Howes, quien se mantiene en contacto regular con Stansell y Gonsalves. Su matrimonio de muchos años no sobrevivió la larga separación y incertidumbre, y la pareja está en proceso de divorcio. Pero, dice Howes, “por el otro lado, también he vivido una buena experiencia tras otra. Se nos habían olvidado la extraordinaria bondad de la gente”.
Desde el rescate, ninguno de los tres ha regresado a Colombia. “Amo a Colombia y a los colombianos. Hay mucha gente – la gran mayoría – muy decente allá. Me encantaría volver un día”, dice Howes.
Para Tom Howes, sus cinco años de cautiverio a manos de las FARC fueron “una montaña rusa de emociones,” entre la esperanza y el desespero, dice el ex rehén y co-autor del libro “Out of Captivity [Fuera de cautiverio]. “Había un flujo constante de ‘información’ – aún cuando no teníamos radios – a través de chismes y rumores contados por tanto los guardias como los otros rehenes. Eso es lo que provocaba ‘la montaña rusa’”, explica Howes.
Howes y sus colegas Keith Stansell y Marc Gonsalves sobrevivieron cuando se estrelló el avión donde viajaban durante un rutinario vuelo de contra narcóticos sobre territorio controlado por las FARC en marzo del 2003. La guerrilla los vio estrellar, ejecutaron al co-piloto (Howes fue piloto) y un acompañante colombiano, y tomaron a los tres como rehenes.
Los tres, rescatados en julio del 2008 por el ejercito colombiano, acaban de publicar un libro que cuenta sus experiencias en la selva, incluyendo sus años al lado de la rehén mas famosa, Ingrid Betancourt. Las descripciones de Betancourt en el libro han desatado críticas –tanto de la ex senadora como de los americanos – pero Howes se justifica, diciendo, “para nosotros, era importante contar las cosas como fueron”, pero agrega, “de Ingrid, yo veo el lado positivo tanto como el negativo. Es una personas talentosa y muy carismática”.
El libro describe tanto la monotonía de la vida en la selva como la crueldad de las condiciones y de la guerrilla.
El ajuste a la libertad no siempre ha sido fácil para Howes, quien se mantiene en contacto regular con Stansell y Gonsalves. Su matrimonio de muchos años no sobrevivió la larga separación y incertidumbre, y la pareja está en proceso de divorcio. Pero, dice Howes, “por el otro lado, también he vivido una buena experiencia tras otra. Se nos habían olvidado la extraordinaria bondad de la gente”.