El sillón del abuelo, arrumbado en la esquina de la sala tiene la tapicería rota y descolorida, y para colmo, ya nadie puede sentarse en él porque está flojo y destartalado.
¿Se tira, se regala o se manda a retapizar?
"Antes de tirar sus muebles, averigüe si son de buena calidad", aconseja Rafael Aguilar, un tapicero con 20 años en el oficio, oriundo de Michoacán, México.
"La gente deja sus muebles viejos en la banqueta y a veces, sin saberlo, tira muebles de valor", asegura.
"Una manera de identificar un mueble de calidad es fijarse en el tipo de madera con el que está hecho", explica Bill Schultz, tapicero y propietario por 20 años de Leopold Konecko, una casa de tapicería que opera en North Hollywood desde hace 50 años.
"Los muebles de buena calidad en general son más pesados. Los muebles baratos están hechos de pino y otras maderas livianas ", explica.
"Un tapicero puede determinar si el mueble es de buena calidad y le puede decir si vale la pena retapizarlo, o no. Para saber si se trata de una antigüedad de valor, tiene que hacerlo evaluar por un experto en antigüedades", dice Schultz. "No por ser viejo es necesariamente una antigüedad de valor", advierte.
"Cuando desmantelamos un sillón, podemos determinar el año en el que fue hecho basándonos en ciertos detalles, como los materiales con el que está hecho", explica el experto, señalando el relleno del almohadón de una silla que está siendo re tapizada.
"Por ejemplo, antes se rellenaban los sillones con pelo de caballo, porque la gente vivía en el campo y todos tenían por lo menos un caballo en la casa. El pelo de caballo era un material muy fácil de conseguir. Hoy las regulaciones de prevención de incendios no permiten utilizar este tipo de material y ya no se usa este relleno.
"Si va a hacer retapizar un sillón, le conviene hacerlo bien", explica Aguilar.
"Hay gente que cree que le restauraron su sillón, pero en realidad sólo le pusieron una tela nueva sobre la existente", advierte Schultz.
Un buen trabajo supone quitar el tapizado viejo, asegurarse de que el marco y la estructura del mueble estén firmes y chequear los resortes, explica Aguilar.
Él dice que es un trabajo que requiere tiempo. Por ejemplo, retapizar una silla conocida como "wing back" lleva alrededor de tres días; unas 30 horas de trabajo, señala
Schultz ofrece una serie de recomendaciones para quienes quieren retapizar sus muebles.
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Buscar una casa de buena reputación, que haya estado abierta por mucho tiempo. La mejor garantía es saber que el negocio que hizo el trabajo no va a desaparecer del día a la noche.w
Se recomienda desconfiar de aquellos tapiceros que se llevan el mueble de su casa sin antes darles un presupuesto por escrito."Lo que ocurre muchas veces, es que después lo llaman y le dicen que al sacarle el viejo tapizado descubrieron que había algo roto y que ahora tendrán que cobrarle 500 dólares más. A esa altura, usted no puede hacer nada porque ya le desmantelaron el sillón".
El tapicero debe evaluar el mueble, decirle cuánto le va a costar y hacer un contrato por escrito. Si al desmantelar el sillón, el tapicero descubre que algo estaba roto, ese gasto correrá por cuenta de él y no por cuenta suya, porque usted ya tiene el presupuesto por escrito y no es su culpa si el tapicero no se dio cuenta antes del problema.
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En cuanto al costo de retapizar un juego de sillones o una silla, Schultz da un consejo simple: "desconfíe si el precio es demasiado bajo".Un sofá de entre siete y ocho pies cuesta entre 1,200 y 1,800 dólares (incluida la tela).
"Las telas de tapicería, en general, son más caras que cualquier otro tipo de tela, explica Schultz.
Los precios de estas varían entre 25 y 150 dólares la yarda.
Muchas veces las telas son más caras, sólo por tener un diseño original o único, como aquellas que vienen de Italia o Bulgaria. Pero esto no significa que la tela va a ser más resistente o que va a durar más.
Al elegir el tipo de tela considere el tipo de uso que le va a dar. Un sillón que usa todos los días para ver televisión, en lugar de uno que está en la sala sólo para las visitas, requiere un tipo de tela más resistente. Lo mismo ocurre si tiene hijos o mascotas que se suben al sillón, explica Shultz
En cuanto al efecto del sol, Schultz advierte que el color azul es el que más se decolora.
Una tendencia de los últimos años para evitar la decoloración por el sol es usar telas de exterior para muebles de interior.
"Las telas de exterior de ahora vienen con más variaciones de diseño, y al ser para exteriores, son más resistentes al sol", explica Schultz.






