Para que sea un éxito, tiene que ser horripilante… Esta es la fiesta en la que hay que asustar a todo el mundo. Para que tu noche de Halloween se considere un éxito, tienes que ponerle a todos los pelos de punta.
La decoración
Piensa que este es el día cuando acuden a tu casa todos los niños que viven en los alrededores a buscar caramelos y golosinas, por lo tanto, el exterior de tu casa es lo que más personas van a ver.
Los sustos deben empezar desde el principio de la noche, desde que tus invitados llamen a tu puerta. Adorna tu puerta y el vestíbulo de casa cómo si del castillo de los Adams se tratara : luz de baja intensidad o tintineante, telas de araña, guirnaldas iluminadas de rojo, más calabazas,…y tú misma, por supuesto, con un disfraz que asustaría al más pintado. Todo lo necesario para que el recibimiento sea dlo menos amistoso. ¡Qué pasen mucho, mucho miedo! Me encantan las telarañas que venden en las casas de artículos de fiesta. Cubre con ellas la entrada, pon una momia a un costado, coloca una caja como si fuera un sarcófago.
La luz en la decoración de Halloween es muy importante. Por ello, te aconsejamos que hagas algo tan básico pero importantísimo cómo es cambiar las bombillas. Cambia la luz blanca, por bombillas de color rojo. El efecto que provocará en tu casa será espectacular. También puedes hacer que las bombillas tintineen. Para ello debes soltarlas un poco, de modo que no tengan un buen contacto. Así iluminarán y se apagarán solas. Esa sensación atenuará los nervios de los presentes. Hay guirnaldas de luces que producen efectos similares. Todo depende de lo que consigas y de lo que estés dispuesta a gastar.
Tradicionalmente el centro de atención es una gran calabaza, símbolo de la época, más conocida como “jack o’lantern”, porque se ilumina por dentro con velas una vez que se le saca toda la pulpa y se esculpe para crear un tétrico rostro: Se le abre una inmensa boca, ojos, nariz… La idea es que con la iluminación el efecto sea totalmente fantasmagórico.
Para decorar el suelo nada mejor que las hojas muertas de los árboles. Recoge unas cuantas y colócalas por el suelo de tu casa. Dará un aspecto tétric, abandonado. Además, el ruido que producen las hojas al pisarlas también asustará a tus invitados.
Tradicionalmente el centro de atención es una gran calabaza, símbolo de la época, más conocida como “jack o’lantern”, porque se ilumina por dentro con velas una vez que se le saca toda la pulpa y se esculpe para crear un tétrico rostro: Se le abre una inmensa boca, ojos, nariz… La idea es que con la iluminación el efecto sea totalmente fantasmagórico.
Para darle un toque de abandono total a tu casa puedes hacer una especie de barricada a algunas puertas, principalmente las que más vayan a utilizar tus invitados, como las de los baños y de la cocina.
El efecto sonoro es algo en lo que no solemos pensar pero que asusta y mucho a la gente, pues ellos no se lo esperan. Prepara un CD con ruidos de viento, de aullidos de lobos, gritos terroríficos o cosas que pienses que provocarán pavor.
Si tienes jardín puedes aprovechar los setos, las vallas o los arbustos. Pónles encima unas sábanas blancas para imitar que son fantasmas. Si puedes poner un foco de iluminación cerca de ellos, el efecto será aún más espantoso.
Este efecto de fantasmas y de casa abandonada se puede hacer también en el interior y exterior de de la casa. Adentro, cubre sofás, sillas o cualquier cosa. Este toque le dará una aspecto de abandono que a la gente le encantará seguro.
Diviértete mucho ¡Asusta a tus amigos! Serás el fantasma más popular de todo el vecindario






