Los recorridos incluyen paseos por los campos del Valle de Napa. AP
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NAPA (AP).— Uno podría pensar que en los viñedos los niños son tan bienvenidos como la contaminación del corcho. Pero felizmente para aquellas personas que no perdieron su gusto por el buen vino cuando se convirtieron en padres, hay viñedos que dan la bienvenida a toda la familia.

¿Le gustaría recorrer un castillo, disfrutar de un picnic debajo de los árboles o zambullirse en una piscina? Esas son algunas de las opciones disponibles, parte de la tendencia que ha hecho que cada vez más viñedos amplíen la experiencia de la visita para incluir mucho más que una degustación.

En Viñedos Raymond en St. Helena, el propietario Jean-Charles Boisset tiene algo más que un interés pasajero en hacerles sitio a los niños. Junto con su esposa Gina Gallo acaban de ser padres de unas mellizas.

Raymond, en St. Helena, tiene un pequeño bosque donde se puede jugar al croquet o a las bochas, además de una plantación de árboles frutales para explorar. Se está construyendo un Teatro de la Naturaleza en el que habrá ovejas, cabras, gallinas, un jardín sensorial y más, y que tiene como objetivo explicar el enfoque natural del viñedo para la producción de vino.

Hay planes para incluir un salón infantil donde los niños puedan hacer manualidades o ver una película durante 45 minutos mientras sus padres degustan vinos. Mientras tanto, para las personas que se toman la degustación más en serio y quieren disfrutarla sin pequeños alrededor, hay otras áreas del viñedo que son solo para adultos. La idea es asegurarse de que "todos la pasen bien", dijo Boisset.

Vale la pena mencionar que visitar un viñedo con niños exige planificación. Usted es quien sabe mejor cuánto tiempo puede mantenerse entretenido su hijo y con qué. Un niño puede jugar muy tranquilo con barcos de juguete, y otro puede sentirse motivado a despertar el pirata Barba Negra que lleva dentro.