Los consultorios ‘on line’ son cada vez más comunes ante un conflicto en la relación
Nueva York — La terapia en internet es un excelente recurso para los hispanoparlantes, sobre todo si no quieren enfrentar cara a cara a un especialista en pareja, viven en ciudades lejanas o no tienen tiempo ni dinero.
Ahora se puede consultar a terapistas de pareja “on line”, así no tendrá que perder tiempo en traslados y con sólo una computadora tendrá la intimidad que quiere al alcance de sus manos.
Una de las profesionales en esta materia es sin duda, la licenciada en psicología, Mónica Costa, quien a través de su portal ayuda a los cibernautas a contestar algunas interrogantes sobre la convivencia en pareja.
“La licenciatura en Psicología ha sido mi segunda carrera; anteriormente, estudié Filosofía, me dediqué a la docencia y a la investigación entre otras cosas y, de alguna manera, el contacto con las personas y sus necesidades me fue llevando a cumplir esta ‘materia pendiente’”, dijo Mónica Costa a EL DIARIO/LA PRENSA.
Para Costa, la terapia en los portales funciona básicamente del mismo modo que la convencional.
“Se da un encuentro entre el psicólogo y la persona que consulta movida por alguna dolencia de orden psíquico, con el fin de elaborar, dilucidar y solucionar sus problemas psicólogico–emocionales. Esto es lo esencial de toda terapia y lo que se da efectivamente también en la modalidad ‘on line’”.
Esta graduada de la Universidad Católica Argentina de Buenos Aires, aseguró que la palabra es uno de los vehículos de la curación, lo que esclarece, alivia, y procura el desahogo emocional necesario para marcar una nueva orientación vivencial más sana, más adaptada a la realidad que toca vivir.
“También la terapia ‘on line’ se sirve de la palabra como medio de sanación y de esclarecimiento emocional, ya sea en un diálogo por medio del chat o, si se prefiere, en videoconferencia. Esto lo decide el consultante”, dijo.
— ¿Puede tener una terapia “on line” los mismos resultados que una visita al consultorio?
— Sí, lo único que cambia es el medio de comunicación, no la comunicación en sí. En la terapia “on line” se dan los mismos fenómenos que en la presencial; es decir, se establece de igual manera el vínculo terapéutico entre psicólogo y consultante. Dicho vínculo se caracteriza por la recíproca confianza, el creciente conocimiento de la personalidad de ambos protagonistas, también por la alianza de trabajo y el compromiso orientados a la sanación del paciente.
— ¿Cuáles son los problemas más comunes que enfrentan las parejas?
— Según mi experiencia, el problema más común es lo que llamo falta de traducción si- multánea de los sentimientos. Explico mejor la idea. Dicho en positivo, me refiero a la necesi- dad de que cada uno escuche lo que el otro dice, siente y vive, en el mismo sentido en que lo vive la pareja. A eso me refiero con “traducción simultánea”. Es necesario que cada uno se conozca a sí mismo y al otro, de tal manera que puedan comprender los respectivos “idiomas” emocionales, gestuales y, sobre todo, vivenciales. Por esta razón, al encarar una terapia de pareja comienzo por un test de personalidad —no de patologías— puesto que cada tipo psicológico, habitualmente, interpreta al otro según su propio modo de ver las cosas, y en ese punto es donde comienzan las fallas en la comprensión mutua.
— ¿Existe alguna diferencia entre hombres y mujeres?
— Es necesario señalar que, al margen de las diferencias de género, cada uno cumple un rol emocional diferente. Es usual el hecho de generalizar la actitud masculina como prioritariamente racional, y la femenina como más sentimental–emocional. No obstante, en una pareja —sin haber de por medio ninguna distorsión en cuanto a la identidad sexual— el varón puede representar el aspecto femenino de la relación y la mujer el masculino. Es necesario que cada uno sea consciente del lugar que ocupa para decodificar acertadamente sus actitudes y las del otro en cuestión. La queja más común, tanto de varones como de mujeres es el: “no me comprende”. Ahora bien, cuando él dice “no me comprende”, generalmente lo hace en un sentido diferente de la visión femenina, y viceversa. Entonces, esto es lo que hay que traducirse mutuamente a fin de llegar a un real entendimiento.
— ¿Esta práctica está siendo cada vez más utilizada?
— Sí, absolutamente. El uso de internet —cada vez más generalizado—, unido a las características de la vida actual, hace que resulte un medio privilegiado para quien necesita hacer un proceso terapéutico. Son muchas y diversas las ventajas de la terapia “on line”. Hay quienes aprovechan este medio porque no pueden acceder a profesionales por el hecho de vivir en ciudades pequeñas, donde no los hay. Otros que, por ejemplo, han emigrado, lo eligen para hacer terapia en su lengua materna —en este caso el español—. Hay también quienes recurren a este medio debido a su sintomatología (sobre todo fobias, depresión, inhibición social, disfunciones sexuales, etc.), por su edad, o incluso por enfermedades orgánicas que les hace dificultoso o imposible trasladarse. Para otros, en cambio, les ofrece la posibilidad de hacer terapia a pesar de “no tener tiempo” pues los turnos son flexibles y pueden adecuarse a los horarios laborales.
— ¿Por qué se decide a crear un website dedicado a la terapia?
— Por las razones expuestas con anterioridad respecto a las ventajas de la terapia en internet. Me entusiasmó el proyecto de poder extender por medios virtuales las fronteras terapéuticas y los resultados han sido muy gratificantes. Es notable la cantidad de hispanohablantes que consultan desde los Estados Unidos y Europa. Hay circunstancias vitales que se repiten a menudo: a pesar de estar ya enraizados, en muchos casos, se hallan en una situación extraña respecto no solo a la lengua sino también a la idiosincrasia, los valores, a la manera de vincularse con los demás, de expresarse y relacionarse.
En la época de la universidad y durante los primeros años de haberse recibido, Mónica Costa realizó pasantías en clínicas de salud mental privadas y en hospitales neuropsiquiátricos públicos, además de las numerosas prácticas habituales y propias de la carrera. También fue adscripta durante dos años en la cátedra de Técnicas Proyectivas, además de dar ponencias en jornadas o congresos a los que fue invitada.
“Para mí, ser psicóloga es poder contar con la formación profesional necesaria para ayudarlos desde otro lugar que yo sentía como de un mayor compromiso para mí, pues el psicólogo trabaja para los otros con y desde su propia personalidad, de allí la responsabilidad que se asume”, explicó.
Mónica comenzó con la atención en su consultorio —actividad que sigue ejerciendo—, y desde junio de 2008 la extendió a la web con este ofrecimiento de terapia “on line”.
“Siempre mi objetivo profesional había sido dedicarme a la clínica; es decir, a la atención personalizada de pacientes. La experiencia me fue confirmando que había hallado mi lugar”, agregó.
Más información puede visitar www.MonicaCostaPsicologaOnline.com y cualquier pregunta puede escribir a lic.monica.costa@gmail.com.
julio.paredes@eldiariony.com
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