Si bien es cierto que la posibilidad de encontrar el amor la tenemos todo el tiempo, es justo hablar que si se cumple esto, también puede que en vez de que sintamos alegría, sea dolor porque no es correspondido.
La mayoría de las historias románticas hablan de personas que se enamoran y son correspondidas, pero, ¿qué pasa con los demás? ¿quién cuenta nuestra historia? La de aquellos que nos enamoramos solos, y que somos partícipes de una aventura que es unilateral. Somos seres no queridos, aquellos a los que nos han roto el corazón.
Sí, lo que intento decirte es que entiendo lo que es tener ese sufrimiento, y que da igual todos los esfuerzos que realices para agradar esa persona, nada hará que cambie su opinión. Incluso, tienes claro que sus sentimientos y miradas no irán hacía ti. Si te identificas con este tipo de situación, es importante que busques la manera de aprender de la experiencia y la superes.
Ana Rosa Abraham, psicóloga y catedrática de la Universidad Anáhuac, explica: “Cuando una persona hace su elección amorosa y no recibe reciprocidad en el afecto, es importante poner atención hacia la forma que se viva la respuesta negativa. Si uno de los dos involucrados no se encuentra en la misma sintonía de atracción, pasión y enamoramiento.”
Y agrega: “Está comprobado que la falta de interés es un gran golpe para la autoestima y el estado de ánimo de quién busca entablar una relación de pareja, ya que siente una pérdida que ocasiona sentimientos como desilusión, tristeza, enojo, desengaño, incluso, una sensación de inferioridad.”
Las reacciones ante esto pueden ser diversas, desde insistir a esa persona durante largos periodos de tiempo, buscar a alguien más para intentar otra relación, o simplemente bloquear la posibilidad de enamorarse nuevamente.
La especialista recomienda no confundir el amor con estar encaprichado con una persona o con la codependencia, ya que esto último debe de ser tratado por un especialista y nada tiene que ver con un interés que nos lleve a un estado de bienestar. Hay que poner atención en no alimentar la melancolía o tristeza, lo cual se puede traducir en ideas obsesivas con el único fin de ser amado a la fuerza.
En una de las canciones del dueto Sin Bandera, podemos encontrar una frase que ilustra la situación antes mencionada: “El amor es una cosa que se da de pronto en forma natural, lleno de fuego, si lo fuerzas se marchita, y sin tener principio, llega a su final”.
¡Supéralo!
La especialista aconseja: “Antes que todo, debemos asumir que no necesariamente cuando alguien no nos acepta significa que nosotros hemos fallado o que no somos merecedores de su cariño. Cada quien tiene la libertad de elegir, por lo que no se debe basar nuestra vida en otra persona, ya que lo que realmente nos permite aprender a amar sanamente es jamás perder nuestra independencia mental, así como emocional. Superar una respuesta negativa parece todo un reto, pero no es así”.
Aprender de la experiencia para ir sanando nuestras heridas y estar abiertos a una nueva elección amorosa es la clave para tener una sana vida afectiva. El más valioso aprendizaje tras un experiencia de este tipo es saber a cuidarnos tal y como lo haríamos con la persona más amada de tu vida. Así que adelante, valora tus cualidades y talentos, conoce lugares nuevos, otras personas, y nunca olvides que tú eres la prioridad.