Cuando el esposso o novio se inclina hacia la mamá y permite que intervenga en las decisiones personales y de pareja, hay una invasión. (Foto: EFE/TSF)
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La experta indica que nunca se debe pretender apartarla o hacer que él elija entre una y otra. “Hay que tener claro que una cosa es la relación de los dos y otra, la de él con su madre”, apunta.

Tampoco está de más ser amable y considerada. No hay que buscar aprobación, sino crear una atmósfera en la que los tres puedan coexistir en armonía, convivir y ¿por qué no?, quererse. “Se puede aprender a tener empatía el tiempo que tengan que estar juntas, participar, tener la apertura para poder realizar alguna actividad, pero sin pasar la vida con ella, pues cada una tiene su espacio”, señala.

 

Con una buena comunicación, basada en respeto, ambas pueden encontrar puntos de afinidad, como el amor que tienen por el hombre que de alguna manera comparten, y mirarse una a la otra sin miedo ni rencor.