Lo ideal es que el ambiente en que vive el niño, sea estable. (FOTO: Reforma=
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Iniciar una nueva relación tiene sus riesgos, más aún cuando hay hijos pequeños de por medio, quienes tal vez no estén dispuestos a aceptar la situación o no logren adaptarse.

Ante este problema no todo está perdido, pues bastaría una buena comunicación y saber manejar las cosas con inteligencia. La psicóloga de consulta privada Lourdes Plata explica que ante la llegada de una nueva pareja en la vida del padre o la madre, los factores más importantes a tomar en cuenta, en caso de que alguno o ambos tengan hijos pequeños, es la manera en la que se les va a explicar la situación y cómo manejar la relación sin causarles daño.

“Lo ideal, cuando los padres tienen una nueva pareja, es que mantengan su relación fuera de casa, porque si desde el principio se le lleva a vivir al hogar, el niño puede sentirse desplazado o considerar que alguien está amenazado su espacio.

“Hay que cuidar mucho el entorno emocional del pequeño, porque muchas veces no se toma en cuenta eso, siendo que es muy importante, ya que son sumamente territorialistas. Para ellos su casa es un espacio propio muy valioso, que sólo comparten con la familia y, ante la llegada de un extraño, se puede romper su estabilidad”, señala.

Plata comenta que, a veces, se abusa de la idea de querer volver a formar un familia feliz; de hecho, es tanto el afán del padre o la madre por lograrlo, que cometen el error de querer imponerle al hijo la nueva pareja.

“Se debe estar consciente de los riesgos que implica crear un vínculo amoroso entre esa persona y el niño, porque mantener una relación estable no garantiza que dure para siempre y que se logre formar una familia. Es muy delicado cuando el niño crea un vínculo amoroso con un adulto, porque en dado caso de que se llegue a romper, el menor queda expuesto nuevamente a una situación muy dolorosa por una nueva pérdida”, expresa Plata.