Firmando el pedido del certificado de matrimonio el 17 de junio de 2004. Foto: Album familiar.  
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A pesar que Santiago ha mantenido el orgullo de su cultura latina, acepta sin problemas la estadounidense. “No puedo escapar de la cultura de Tom porque vivo en Estados Unidos. Para él todo es más estructurado y hay más reglas. Como latino soy más emotivo y espontáneo. Pero nos equilibramos, él necesita ser más liberado y yo más estructurado”.

Los esposos consideran que una de las claves para mantenerse unidos ha sido no agobiar al otro y respetar un poco la libertad que necesitan cada uno para hacer cosas personales y actividades.

“La confianza no debe ser defraudada y el respeto por la persona amada nunca debe perderse”.

La pareja comparte los quehaceres domésticos, uno asea la casa y el otro se encarga de la lavandería.

Pero ninguna relación humana afectiva, heterosexual u homosexual está libre de conflictos.

“Hemos modificado algunos puntos de la relación a través de la comunicación... a pesar de los problemas nunca nos hemos separado. El es mi mejor amigo y confidente”, expresó Santiago.

“Me encanta disfrutar los momentos con él, como ver dibujos animados en la televisión sentados en el sofá, viajar a Brasil o España, etc”, dijo el policía estadounidense.

Los celos nunca han sido un conflicto grave en la pareja que vive en un departamento del barrio de Hell's Kitchen de Manhattan.

Uno de los consejos que ofrecen estos esposos, si la relación afronta un problema de celos, es establecer una verdadera comunicación y dejar a un lado la obstinación.

El escritor y periodista mexicano Israel Mendoza Torres explica a través del sitio de la Internet, Anodis.com, “cuando se decide entablar una relación de pareja, es porque están en juego los sentimientos. Las parejas homosexuales tienen que entablar una estrecha comunicación para saber cada una de las inquietudes de ambos”.