Firmando el pedido del certificado de matrimonio el 17 de junio de 2004. Foto: Album familiar.  
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“Lo conocí hace 12 años. Cuando llegué al centro de lucha libre, el primero que me abrió la puerta fue Tom. Al principio comenzamos a salir y el amor fue creciendo con los años. No sólo fue atracción física y sexo, sentimos algo más profundo que nos llevó a enamorarnos, vivir juntos y compartir nuestras vidas para siempre”, dijo Santiago Arana a EL DIARIO/LA PRENSA.

El deporte unió a estos dos hombres quienes llegaron a competir juntos en las Olimpiadas Gays de Amsterdam.

Las relaciones de pareja tanto heterosexuales como homosexuales, conllevan a eso: pareja, dúo, dos, complicidad y todas aquellas cosas que pueden involucrar a dos personas.

Arana quiso que el sueño de Wolfe se realizara, unirse oficialmente como pareja.

Antes del matrimonio, Santiago tuvo que pasar por lo que muchos latinos homosexuales se tienen que enfrentar ante una sociedad donde impera el machismo, discriminación y estigmatización hacia la comunidad “gay”.

“Tom siempre fue una persona ‘abierta’ en cuanto a su sexualidad tanto en su vida familiar como profesional (...) Al inicio mis padres conocieron a Tom como mi compañero de piso y gracias al tiempo y a la paciencia fueron comprendiendo, porque al principio fue un poco duro”, señaló.

Pero la verdad de todo es que para el argentino tener novio, estar en pareja y vivir juntos, es la felicidad. “Esconderlo es no mostrar esa alegría”.

Después de la aceptación, Wolfe ha pasado Navidad en Argentina, y los padres de Arana aceptan felizmente a su hijo y su relación homosexual.

En toda vida de pareja es primordial la buena relación que tengan con los familiares, algo con lo cual coincide Santiago y Tom.