En el mes del amor, ¿quién no desea encontrar a esa persona ideal y vivir un amor de película por siempre?, pero esto no es nada fácil.
Mantener una relación exitosa de pareja,y sobre todo un atrimonio,
requiere mucho más que una buena intención. Cada día más y más matrimonios terminan en divorcio. A pesar de eso, la ilusión de tener un matrimonio feliz con la persona ideal sigue siendo el sueño de muchos.
Afortunadamente, existen algunos consejos para hacer que una
pareja funcione y conserve la felicidad con el paso del tiempo. Así lo
aseguran Carol Bruess y Anna Kudak en su libro What Happy Couples Do (Lo que hacen las parejas felices), donde parejas comunes y corrientes de todo el mundo comparten experiencias propias que los ayudaron a mantener un matrimonio dichoso y duradero.
“Cualquier pareja puede mantener la felicidad en su relación con un poco de creatividad y mucha disposición. Encontrar un ritual de pareja es sumamente importante. Este le da un gran equilibrio al matrimonio”, aseguran las autoras.
Un ritual es aquello que sólo ustedes pueden hacer juntos, nadie
más, como tomar un café todos los días a la misma hora, ver un programa de TV juntos por las noches o cocinar juntos los fines de semana. Cualquier cosa representa mucho si se disfruta en pareja.
Rituales
Algunos de los rituales que a varias parejas les han funcionado son:
* De vez en cuando, actúe como
si nada en el mundo existiera más
que ustedes dos. Establezca un día
o un horario para pasar sólo con su
pareja y respételo. Ya sea salir a tomar
un café, jugar juntos en el parque,
etc. Evite los pretextos, si se
trata de sus hijos, contrate una niñera
si es necesario.
* Elimine los cinco obstáculos
más comunes para una buena comunicación
de pareja: crítica, desprecio,
ponerse a la defensiva, ignorar
a su pareja y hostilidad.
* Elija un día en la semana para
conversar de cosas positivas con
su pareja. Por ejemplo, felicítelo/a
por algún logro en el trabajo esa semana
o reconozca algún detalle
bueno que logró en casa o con sus
hijos.
* Cuando experimente algún tipo
de amenaza en su matrimonio,
imponga su tenacidad ante aquello
que haga peligrar su relación. Si su
empleo interfiere en su pareja,
cambie de trabajo, encuentre nuevos
amigos, llegue a casa temprano.
Nadie lo va a hacer por usted,
así que haga algo. Actúe de manera
tal de salvar su matrimonio. No
espere a que los problemas se resuelvan
con el tiempo. Lo más probable
es que suceda lo contrario.
* Dele importancia a las pequeñas
cosas cotidianas que marcan la
diferencia, como el que su pareja
haya tendido la cama, lavado los
platos de la cena o le haya llenado
el tanque de gasolina. Agradezca
cualquier ayuda por pequeña que
parezca.
* Cree códigos de comunicación:
use apodos o un lenguaje que
sólo ustedes conocen. Esto le da a
cada uno un sentido de pertenencia
con el otro. A su pareja le gustará
saber que puede comunicarse
con usted de una manera que nadie más
lo hace.
* Elimine los cinco obstáculos
más comunes para una buena comunicación
de pareja: crítica, desprecio,
ponerse a la defensiva, ignorar
a su pareja y hostilidad.
* Elija un día en la semana para
conversar de cosas positivas con
su pareja. Por ejemplo, felicítelo/a
por algún logro en el trabajo esa semana
o reconozca algún detalle
bueno que logró en casa o con sus
hijos.
* Cuando experimente algún tipo
de amenaza en su matrimonio,
imponga su tenacidad ante aquello
que haga peligrar su relación. Si su
empleo interfiere en su pareja,
cambie de trabajo, encuentre nuevos
amigos, llegue a casa temprano.
Nadie lo va a hacer por usted,
así que haga algo. Actúe de manera
tal de salvar su matrimonio. No
espere a que los problemas se resuelvan
con el tiempo. Lo más probable
es que suceda lo contrario.
* Dele importancia a las pequeñas
cosas cotidianas que marcan la
diferencia, como el que su pareja
haya tendido la cama, lavado los
platos de la cena o le haya llenado
el tanque de gasolina. Agradezca
cualquier ayuda por pequeña que
parezca.
* Cree códigos de comunicación:
use apodos o un lenguaje que
sólo ustedes conocen. Esto le da a
cada uno un sentido de pertenencia
con el otro. A su pareja le gustará
saber que puede comunicarse
con usted de una manera que nadie más
lo hace.