Pintura hecha por jóvenes del Proyecto Juventud, de Mujeres Latinas en Acción. (FOTO: Fabiola Pomareda/La Raza)
1/1

FABIOLA POMAREDA

La Raza

Sheree Cunningham, quien trabaja en el Circuito de Cortes del condado de Cook y en el área de violencia entre novios adolescentes, explicó las formas en que se presenta este tipo de abuso e hizo preguntas que normalmente hace a jóvenes de secundarias a las que visita:

"Si estás saliendo con un chico y un día empiezan a tocarse, y las cosas se ponen calientes y aunque ya han dicho que por ahora no van a tener sexo, pero el chico va más y más allá y a pasarse, aunque tú quieres que pare, ¿eso es abuso sexual?".

Sí, responde. "Cada vez que tú dices 'no', él tiene que parar", dijo la funcionaria.

Cunningham habló de situaciones comunes que encuentra en sus pláticas, como por ejemplo, hay adolescentes que dicen que cada vez que tienen relaciones sexuales con sus novios se sienten violadas. "Usualmente el abuso se queda en un área gris, confusa, inclasificable y los jóvenes no hablan con sus papás ni con los consejeros; hablan con sus amigos", explicó durante un taller sobre el tema realizado la semana pasada en Mujeres Latinas en Acción.

SEÑALES

Aquí hay algunas señales -documentadas por la National Teen Dating Abuse Hotline- de que su hija, hermana o amiga puede estar en un noviazgo abusivo: Se disculpa por el comportamiento del novio y le inventa excusas; pierde interés en actividades que antes le gustaban; deja de ver a amigos y familiares y se va aislando; cuando está con su novio él la insulta o la denigra frente a otros.

Otros síntomas son que el muchacho es súper celoso si otros se interesan por ella; él le dice que sus papás (los de ella) no lo quieren; la controla constantemente llamándola o texteándole y preguntando con quién ha estado; a veces ella menciona la conducta violenta de su novio, pero riendo, como si no tuviera importancia; el muchacho pierde la cordura golpeando o rompiendo objetos; o a menudo ella tiene lesiones inexplicables.