Un vibrador recargable hecho de materiales ecológicos. Foto: Earth Erotics/EFE
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“Los consumidores responsables compran comida orgánica y toman otras decisiones en sus compras basadas en el impacto sobre su salud o el medio ambiente, por lo que es natural que la tendencia haya saltado al campo de los juguetes para adultos”, añadió.

Entre los productos más vendidos por Earth Erotics, que distribuye en internet y a través de fiestas particulares, destacan los lubricantes orgánicos y los juguetes eróticos de cristal, que pueden llegar a costar hasta 100 dólares en el caso de algunos modelos.

“Earth Erotics Glass es una de las líneas de juguetes para adultos más ecológicas y seguras del mercado”, dijo Mirza. “El cristal no sólo es bonito, sino que además es un material completamente natural y reciclable”, destacó.

Entre los defensores del “sexo ecológico” se están popularizando también los métodos anticonceptivos naturales y no por razones morales o religiosas.

Muchos de sus defensores argumentan que el tradicional método Ogino o del calendario —abstinencia en determinados días del ciclo menstrual— es la única forma de evitar la ingesta de productos químicos y las toneladas de preservativos que acaban a la deriva en ríos y playas.

Justificación que aprovechan algunas congregaciones religiosas de EE.UU., que destacan las bondades ecológicas de este método en sus cursos pre-matrimoniales, según relatan algunos asistentes a estas clases.

Pero aunque este método anticonceptivo puede ahorrarnos la preocupación de cuánto tarda un condón en biodegradarse, su poca fiabilidad nos puede traer otros quebraderos de cabeza.

Expertos en ecología y fabricantes de anticonceptivos argumentan que, en realidad, lo mejor para proteger el planeta es tener menos hijos.

“Alrededor de un 40 por ciento de todos los embarazos en el mundo no son deseados y aún no se ha logrado el acceso total a los métodos anticonceptivos”, dijo Time Jim Daniels, responsable de marketing del fabricante de preservativos Trojan.