Halloween. (FOTO: AP)
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Los datos son públicos y están también disponibles en la red.

Una rápida búsqueda permitió a esta periodista enterarse de que hay diez condenados por delitos como violación o pederastia en su distrito postal, algunos a pocas manzanas de su casa. La lista ofrece la dirección exacta e incluso fotos de cada uno de ellos.

En Antioch, donde Jaycee Dugard permaneció secuestrada dos décadas, existen 113 personas en la lista sobre una población de 100 mil habitantes.

ThinAir Wireless, la empresa de esta aplicación para el iPhone, asegura que 10.000 usuarios utilizan cada día este programa, que ya ha sido descargado más de un millón de veces desde su lanzamiento.

"Vemos realmente una necesidad para esta aplicación", dijo Trip Wakefield, consejero delegado de ThinAir Wireless.

"Cuanta más luz arrojemos sobre esta cuestión, mejor, y con suerte podremos reducir la frecuencia con que estos crímenes ocurren", añadió.

ThinAir Wireless destaca que su aplicación es especialmente útil porque permite localizar a los criminales —o, al menos, su residencia habitual— estemos donde estemos.

Si los niños van un día a visitar a un amigo o a un parque de otro barrio, la aplicación nos alertará de los ex-violadores o pederastas que viven en la zona.

El programa cuesta 1.99 dólares, aunque hay versiones gratis más básicas de este programa con menos actualizaciones y mapas más sencillos disponibles en iTunes, la tienda online de Apple, o Facebook.

Los críticos de este servicio y de la Ley Megan en general señalan que los datos no siempre están actualizados, se producen errores y no protegen a los niños contra agresiones sexuales de familiares o amigos de la familia, las más frecuentes según los expertos.