Menciona que el modelo puede dejar de reproducirse si durante la infancia de los niños hay figuras rescatadoras.

"Es decir, un varón, ya sea un abuelo o un tío, que haya participado en la educación de los niños o incluso la propia masculinidad de la madre. Se trata de mamás que tienen los recursos de brindar a los hijos un panorama amplio de lo femenino y masculino".

Asegura que otra razón por la que los padres están ausentes es porque se da el caso de mamás que limitan el espacio de los papás, lo que ocasiona padres distantes y disminuidos. 

Cuando sí están

González aclara que la presencia del varón en la crianza de sus hijos es fundamental en la formación de su personalidad.

Cuando el papá no se involucra los niños carecen de una figura masculina con la cual identificarse, mientras que a las niñas les falta una figura masculina a partir de la cual diferenciarse en su femineidad.

Otro problema que el experto destaca es que los hijos no aprenden a modular sus afectos y a expresarlos.