En este momento es muy popular la ley de la atracción, la cual dice que atraerás a tu vida aquello en lo que más enfoques tus pensamientos, sea bueno o malo. Quiero compartir contigo otra ley que entrelaza este principio y siempre la utilizo en mis seminarios para motivar a otros a alcanzar lo que desean. Se llama "la ley de las expectativas", que afirma: quien espera más, ¡obtiene más!
Una y otra vez se ha comprobado la inmensa conexión que existe entre lo que una persona espera y lo que logra. Uno estudio de psicología que probó esta ley lo realizó el doctor Foraker en la Universidad de Harvard en un experimento de negociación que hizo con cientos de individuos, unos eran expertos negociadores y otros principiantes.
Foraker dividió un salón con una pared a la que le abrió un pequeño hueco en el medio. Sentó a dos personas a cada lado del orificio para que negociaran sin verse las caras. Les dijo: "Aquí tienen un billete de 10 dólares para que se lo dividan. Escriban en un papel sus ofertas e intercámbienlas. Quiero ver con cuánto dinero se queda cada uno".
Discretamente, en medio de la prueba, el doctor se acercó a los individuos sentados en el lado derecho del salón y les dijo: "No se por qué, pero los negociadores de este extremo siempre terminan con $2.50". Después pasó al lado izquierdo, y dijo: "No se por qué, pero los de este extremo siempre quedan con $7.50".
Las palabras del doctor no eran ciertas, eran parte del experimento. Por eso, lo más lógico era que cada persona acabara con cinco dólares, pero no fue así. Sorprendente; los del lado derecho acabaron con $2.50 y los del izquierdo con $7.50.
Cada individuo obtuvo de acuerdo con el nivel de expectativas que se había impuesto a sí mismo. Una vez más se comprobó que quien espera poco obtiene poco y quien espera mucho obtiene mucho. Esto se aplica tanto en los negocios como en el amor.
Por ejemplo, hay una gran diferencia entre el inversionista que asegura: "Voy a ganar dinero en este negocio…" y el que dice: "Ojalá pudiera ganar dinero en este negocio….".
El primero tiene expectativas más altas que el segundo y por ende mayores posibilidades de triunfar.
Tu éxito se define de acuerdo con el nivel de expectativas que tengas. Aristóteles dijo: "Según lo que esperas es lo que vas a encontrar".
Todos los resultados que obtengas en tu vida irán de acuerdo con lo que tú esperas. Tus expectativas determinan tu futuro, así que por favor ¡ten expectativas altas!
En este momento es muy popular la ley de la atracción, la cual dice que atraerás a tu vida aquello en lo que más enfoques tus pensamientos, sea bueno o malo. Quiero compartir contigo otra ley que entrelaza este principio y siempre la utilizo en mis seminarios para motivar a otros a alcanzar lo que desean. Se llama "la ley de las expectativas", que afirma: quien espera más, ¡obtiene más!
Una y otra vez se ha comprobado la inmensa conexión que existe entre lo que una persona espera y lo que logra. Uno estudio de psicología que probó esta ley lo realizó el doctor Foraker en la Universidad de Harvard en un experimento de negociación que hizo con cientos de individuos, unos eran expertos negociadores y otros principiantes.
Foraker dividió un salón con una pared a la que le abrió un pequeño hueco en el medio. Sentó a dos personas a cada lado del orificio para que negociaran sin verse las caras. Les dijo: "Aquí tienen un billete de 10 dólares para que se lo dividan. Escriban en un papel sus ofertas e intercámbienlas. Quiero ver con cuánto dinero se queda cada uno".
Discretamente, en medio de la prueba, el doctor se acercó a los individuos sentados en el lado derecho del salón y les dijo: "No se por qué, pero los negociadores de este extremo siempre terminan con $2.50". Después pasó al lado izquierdo, y dijo: "No se por qué, pero los de este extremo siempre quedan con $7.50".
Las palabras del doctor no eran ciertas, eran parte del experimento. Por eso, lo más lógico era que cada persona acabara con cinco dólares, pero no fue así. Sorprendente; los del lado derecho acabaron con $2.50 y los del izquierdo con $7.50.