Reportajes EFE — Distintas culturas han confluido para dar como resultado al popurrí que hoy conocemos como Halloween; una fiesta susceptible de ser moldeada cada año en función de las modas pasajeras. Una fiesta en constante renovación. Lo que comenzó como una celebración del fin de año celta ha terminado por convertirse en una excusa más para disfrazarse y festejar.
Si paseando por la noche de repente se cruza con brujas, fantasmas, duendes o vampiros no crea que ha descendido al inframundo, lo que se celebra es el Día de Halloween. Una práctica cada vez más arraigada en los países occidentales por su carácter festivo y jovial, pero sabemos realmente de dónde viene esta tradición.
Como toda buena historia de miedo empezaremos desde el principio que casualmente tiene su origen en una oscura noche del 31 de octubre. Ese día los celtas celebraban el Samhain, que deriva del irlandés antiguo y significa fin del verano que además coincidía con su fin de año. A partir de esa fecha comenzaban a oscurecerse los días.
Los celtas pensaban que a la llegada del Samhain la línea que une el Mundo de los Muertos con el Mundo de los Vivos se estrechaba permitiendo a los espíritus abandonar el cementerio. Las casas eran adornadas con símbolos que les causaran miedo a los espíritus y evitar así que les molestaran. Además se dejaba comida en la puerta con el fin de complacerles, porque de lo contrario se creía que sufrirían la venganza de los espíritus.
El origen de esta fiesta es pagano y su supervivencia se vio amenazada con la llegada de los cristianos a todo el territorio celta. La Iglesia Católica no la aceptaba y fue el Papa Gregorio III, en el año 741, quien decidió trasladar el Día de Todos los Santos, establecido por la Iglesia el 13 de mayo para honrar a la Virgen y a los Santos Mártires del cristianismo, al 1 de noviembre, dándole así un carácter religioso a la celebración.
Dada su importancia, se consideró necesaria una vigilia para preparar la fiesta, que tenía lugar el 31 de octubre la antigua “Noche de los Espíritus” para los celtas. A este día se le llamó All Hallow´s Eve (“Víspera de Todos los Santos”) y que con el paso del tiempo derivó en lo que conocemos hoy en día como “Halloween”.
Aunque tradicionalmente se ha considerado una celebración propia de los más pequeños, los adultos no dejan pasar esta oportunidad y las fiestas temáticas de Halloween son cada vez más numerosas.
Otros prefieren celebrarlo de forma más tranquila y optan por quedarse en casa viendo películas de terror, leyendo novelas de suspense o incluso jugando a videojuegos relacionados con el tema.
El portal www.canalsolidario.org propone incluso una celebración de Halloween ecológica que promueve los disfraces caseros y los dulces de comercio justo. También es curioso que existan parejas que esperan al 31 de octubre para celebrar su boda, que forzosamente tendrá que ser “terrorífica”.
La red social Twitter se une a la celebración y festeja Halloween realizando una conexión espiritista con los famosos muertos más votados por los usuarios de Twitter.
La psíquica inglesa Jaynce Wallace será la encargada de llevar a cabo la sesión de espiritismo en línea que han llamado “Twéance” como resultado de la fusión de las palabras Twitter y Seancé (“sesión de espiritismo”).
Las celebridades más votadas hasta el momento son: Marilyn Monroe, Elvis Presley, Michael Jackson o Kurt Cobain. El 30 de octubre se conocerán las preguntas de los usuarios, lo que no se sabe es si tendrán respuesta o no. Así que quien no lo celebra es porque no quiere, pues hay opciones para todos los gustos.
Sin embargo, hoy se ha perdido el carácter tradicional que tenía de conmemoración de las almas de los difuntos y se aprovecha de la fecha únicamente el carácter festivo. De hecho, los sombreros de brujas se han sustituido por las orejas del conejito de “Playboy”. Ya no se venden tanto los disfraces de vampiros, ahora se prefieren los de colegiala o enfermera.
Hay quien aprovecha la ocasión para ataviarse con la careta de algún personaje que haya tenido cierta trascendencia a lo largo del año. Por ejemplo durante los años de gobierno de George Bush las caretas del ex presidente de EE.UU., Dick Cheney, Condolezza Rice o Sadam Husein fueron las más vendidas. El año pasado triunfó la de Barack Obama.
Según la Federación Nacional de Minoristas el gasto de los estadounidenses durante el 31 de octubre convierte a esta fiesta en la sexta de mayor gasto del país.