Edoardo Chavarín y Robby Vient ignoraron el estigma de la palabra naco y seleccionaron este término para el nombre de su compañía de ropa.
Aunque su pasión es el arte, Chavarín, cofundador de la marca NaCo, comentó que su exitosa idea empresarial inició como un pasatiempo.
"Queríamos hacer algo que nadie se quisiera poner. Además, nos gustó la palabra porque es corta. No queríamos hacer un negocio; lo hicimos para divertirnos. Primero las regalábamos [las prendas], luego nos dimos cuenta que las podíamos vender y pusimos la página de internet, y poquito a poquito se fue dando", dijo el tijuananse a HolaLA! sobre lo que comenzó como una línea de camisetas.
En México, naco se usa para referirse a las cosas, personas o actividades burdas; también se las llamadas corrientes. En inglés sería el equivalente a white trash.
"Creo que todos tenemos algo de naco como ese güey que sale en la tele", dijo respecto del actor Eduardo Yáñez, quien está en la página de internet de la marca como ejemplo de lo que es un naco.
"Como aplaudir cuando aterriza el avión; como cuando la gente aplaude en el cine como si estuvieran los artistas ahí, o el director en el caso del teatro. Los hay en todas las culturas y de todos los estatus socioeconómicos", explicó.
Chavarín y su compañero quisieron cambiar un poco ese estereotipo al imprimir en playeras frases alusivas al comportamiento naco.
El resultado fue un sinfín de eslogans como B is for beaner y G is for green card para quitarle un poco el tabú a todo esto", agregó.
El mexicano comentó que debido a la influencia social, su fuente creativa es constante.
"La inspiración somos nosotros, porque todos hemos llevado un sándwich al cine y unas chelas, ¿no? [Es] burlarnos un poquito de nosotros mismos", dijo.
Aunque nunca imaginó convertirse en diseñador de moda, el egresado del Art Center College of Design de Pasadena compartió que su deseo era crear portadas de discos musicales. Este sueño se hizo una realidad cuando conoció a Gustavo Santaolalla, con quien ha colaborado para las portadas de bandas como Molotov y Juanes.
Para este último diseñó la portada del disco La vida es... un ratico y de la reedición de esta producción; además del vestuario de la gira del colombiano.
Por otra parte, al igual que su socio Vient, quien ahora ya no está tan involucrado como antes, explicó Chavarín, ambos querían ofrecer ropa con la que los consumidores latinos se pudieran identificar.
"Teníamos la inquietud de que como habíamos nacido en la frontera, nos preguntamos: ‘¿Por qué nos ponemos toda la ropa en inglés y no con cosas en español?’", expresó.
Hasta el momento, añadió, no han gastado ni un solo centavo en publicidad ni han rogado a artistas reconocidos que usen sus prendas.
Las camisetas se han hecho populares gracias a que los dueños de NaCo son amigos de celebridades como Diego Luna y Juanes, quienes las han usado en eventos públicos. Incluso, Luna y el actor mexicano José María Yazpik son socios de la empresa.
"A la playera de ‘Se habla español’ que se puso Juanes para [la cuarta entrega de] los Latin Grammy le fue muy bien; también a la de ‘Estar Guars’. Definitivamente, el centro de nuestro negocio son las playeras, pero también tratamos de sacar mochilas, sudaderas y gorras de cada línea", añadió.
Al principio, compartió, tuvieron "que pagar la novatada", ya que en México las tiendas no aceptaban sus camisetas con parodias sociales porque se consideraba que no eran dignas de venderse en establecimientos. La situación fue diferente en Estados Unidos después de la fama que adquirieron en tierra azteca.
De acuerdo con Chavarín, la marca creada hace ocho años, pero oficialmente hace cinco años, cuenta con alrededor de 15 colecciones y 80 productos.
En promedio, presentan dos colecciones anuales, la mayoría con frases en español. La línea Barrio se enfoca en siluetas; y la nueva, titulada Alameda Films, está basada en pósteres de la Época de Oro del cine mexicano. También cuentan con una basada en los personajes del Chavo del Ocho y el Chapulín Colorado, que sólo se vende en México, y otra del luchador Blue Demon.
La empresa binacional, con alrededor de 10 empleados fijos, cuenta con tiendas en diferentes ciudades de México como Tijuana y Mexicali. Sin embargo, planea abrir sus propias tiendas en este país. Actualmente vende sus productos en los establecimientos Urban Outfitters.
Anteriormente hicieron lo mismo en Target.com y con la cadena de almacenes Macy’s. No obstante, en la última tienda hubo problemas por una frase en una camiseta con una referencia racial que decía Brown is the new white (Café es el nuevo blanco), que algunos clientes consideraron racista.
"Hubo gente a la que le pareció racista; digo, hay opiniones para todos, pero nosotros lo hicimos más como diversión. Era como decir: ‘Vienen los mexicanos con mucha fuerza, tenemos aquí un presidente municipal latino, tenemos a famosos directores mexicanos, a Gustavo Santaolalla ganando premios Oscar’", dijo el residente del condado de Los Ángeles por alrededor de 12 años.
Chavarín admitió que lo más difícil ha sido aprender sobre el ámbito empresarial debido a que él era un artista.
En cuestión de negocios, comentó, las ventas en unidades son mayores en México, pero en Estados Unidos es más rentable. Asimismo, los productos en los dos mercados son diferentes por las variantes en los consumidores.
"Al principio dijimos: ‘¡Ah!, pues nada más imprimimos más camisetas’. Pero luego nos dimos cuenta que algunas cosas pierden el significado al ser traducidas. Así que tuvimos que reinventarnos para este mercado porque hay gente que es de tercera o segunda generación y ya no entiende los chistes que son muy mexicanos; por eso también hicimos esa línea de símbolos que son tan universales", dijo refiriéndose a la colección Barrio.
Sobre el costo, aseguró que tratan de mantener los productos lo más accesibles posibles para que la gente pueda comprarlos.
Como diseñador latino, dijo que espera que sus creaciones originales sean parte de un movimiento cultural y de moda.
"En lugar de seguir con las ideas americanas, [los directores mexicanos de cine en Hollywood] están creando las propias y yo creo que en la moda puede pasar lo mismo", concluyó.