Regularmente, de los seis años en adelante, los niños están más abiertos a adquirir nuevos conocimientos, por lo que pueden entender sin problema el significado que le da su familia a las fiestas. Aggi Garduño/Agencia Reforma
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MÉXICO .- Si creen que a su pequeño bebé le pasarán desapercibidos todos los festejos de Navidad, están equivocados. Aún cuando son "de brazos" los bebés disfrutan estar en compañía y justo esta época brinda una oportunidad para hacerlo. Así es que tenerlo en la sala mientras colocan el árbol o hacen algunos adornos navideños le hará pasar un buen momento.

Por supuesto, conforme crecen, la integración de los hijos a las actividades de la familia será más amplia, señala Martina Jurado Baizabal, profesora de la Facultad de Psicología de la UNAM.

"El bebé cada vez tiene mayor participación si se le permite, desde colgar esferas hasta decorar la piñata; poco a poco se irá integrando de acuerdo a su edad, los más pequeños son más observadores y los más grandes, más participativos", señala la coordinadora del Diplomado de Terapia de Juego en la Facultad.

Regularmente, de los seis años en adelante, los niños están más abiertos a adquirir nuevos conocimientos, por lo que pueden entender sin problema el significado que le da su familia a las fiestas.

"La Navidad, la llegada de Santa Clos y los Reyes Magos son fechas muy significativas para ellos, las esperan con mucho gusto porque hay regalos y probablemente es la única cena de todo el año en la que ven a una gran parte de la familia juntos", agrega la psicóloga.

Además, la inquietud por saber por qué se hacen las cosas es algo innato en muchos infantes y lo ideal es que los padres tengan la disposición de siempre responder.

En caso de que tu familia no sea muy unida, está la opción de integrarse con amigos o vecinos con los que convivan de manera agradable. Lo mismo, si en tu casa no se acostumbra celebración alguna y tu hijo o hija manifiestan tristeza por ello, permítele ir de invitado a casa de algún amigo donde sí haya fiesta.

"Si no son los padres, puede haber otros personajes cercanos al niño: el tío, la abuela, los compañeros de la escuela, los vecinos, con quienes puede convivir", sugiere Jurado Baizabal.

La inquietud por saber por qué se hacen las cosas es algo innato en muchos niños y lo ideal es que los padres tengan la disposición de responder.