Padre e hijo. (FOTO: Reforma)
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Al extremo. Para que éste sea un festejo realmente de altura, invítalo a practicar algún deporte.

Espectadores expertos. Llévalo a ver su deporte favorito o, mejor aún, descubran alguna otra disciplina juntos.

Para que se olvide del estrés de su trabajo convivan un rato con la naturaleza. Pídele ayuda a tu mamá y empaquen quesos, carnes frías, refrescos y hasta una botella de vino para festejarlo. Si tienes jardín, organízalo ahí. De lo contrario, puedes buscar un parque cercano y tranquilo.

Paseo panorámico. Súbete a la bicicleta con él y juntos recorran algún parque. De vez en cuando podrán detenerse a observar a la ardilla que come en un árbol o la forma de las nubes en el cielo.

Ayúdalo a recordar cuando tenía tu edad y juntos diviértanse como enanos.

Que grite gol. Pídele que se ponga la camiseta de su equipo favorito y tú sé el portero estrella. Si se imagina que está jugando un partido importante y que es el último tiro se sentirá muy feliz al meter gol.

Y para que los dos disfruten de un día soleado, conviértete en su fotógrafo oficial y sácale fotos en el jardín en las que luzca como un modelo. Estará mejor si en la sesión participa tu mamá.