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MÉXICO, DF - Unos experimentaron la responsabilidad de ser papás a una corta edad, otros en una etapa madura; pero para ser un buen padre los años no tienen nada qué ver.

Carlos Bonavides, Juan Soler, Adal Ramones, Rogelio Guerra, Fernando Luján, Facundo y Alberto Guerra cuentan cómo enfrentan el reto de la paternidad.

Crea conciencia

De carácter irreverente, a Facundo le llegó la responsabilidad de la paternidad a los 23 años. A partir de entonces, su vida ha cambiado, incluso dejó a un lado el motociclismo, pues sabe que es una actividad de riesgo, y lo más importante para él ahora es guiar los pasos de Valentina, de 7 años, Mila, de 4, y Lorenzo, quien pronto nacerá.

"No fue algo planeado, fue un tiro desde la media cancha que resultó gol. Pensaba tener hijos, pero no tan pronto. Al ser un papá joven, disfruto mucho de jugar con ellas y divertirme.

"Me clavé en pensar lo que les enseñaría, y no me esperaba que ellas me enseñaran a mí. Tener a una niña me hizo crear conciencia más en el respeto y la delicadeza de la mujer. El amor hacia ellas es incluso más fuerte que el amor a mí mismo".

Le llega la madurez

Después de la mayoría de edad, llegó el compromiso de la paternidad para Alberto Guerra, quien a sus 26 años ha sido confundido con su hija por la poca diferencia de edad y el parecido físico que tienen.

"Tuve a Penélope cuando iba a cumplir 19 años. Entrar a la paternidad también me hizo entrar a la madurez. Tomé la noticia con mucha emoción, pero después empecé con las preocupaciones de un papá.