Discutir con los papás es parte de la rutina diaria de casi cualquier joven: iniciando por el corte de pelo, los amigos, las calificaciones, los hábitos televisivos, los planes a futuro... tal parece que las discusiones con los papás comienzan por cualquier cosa.
Mientras tanto recuerda discutir de forma justa, respetuosa y solo cuando sea necesario. Puede ser difícil mantener el control y no salirte de tus casillas cuando es momento de discutir con tus papás, pero el controlarte en definitiva mantendrá más fuerte tu relación con ellos que si se hiciera de alguna otra manera.
Discute de forma justa
Por lo general, los argumentos entre jóvenes y papás surgen cuando ambas partes creen saber lo que es lo mejor para el joven. Los papás han estado cuidando a sus hijos por más de una década, pero los jóvenes pronto se convierten en adultos y creen que ya son capaces de cuidarse solos.
Si eres tú quien discute con tus papás, recuerda que ellos te quieren mucho y que sólo desean lo mejor para ti. Si debes discutir con ellos, hazlo de forma justa:
1. Deja que cada persona involucrada en el argumento se exprese con libertad.
2. No interrumpa a otros cuando hablen.
3. No pregunte a otras personas por su opinión si no están directamente involucradas en la discusión. Es muy inmaduro que involucres a otras personas con el fin de que te apoyen.
4. Ajústense sólo al tema principal: recordar temas o eventos pasados no ayudarán a nadie a progresar, y solo traerá recuerdos que los enojarán aún más.
5. Sugiere compromisos que le enseñarán a tus papás que has meditado sobre el tema y que estás pensando en la mejor forma de resolverlo por ti mismo.
Discute de forma respetuosa
Sin importar qué intenso o pesado se pongan los ánimos durante una discusión, ten en mente que tus papás aún merecen tu atención, tu respeto y tu amor. Esto puede ser muy difícil cuando en tu mente tienes aún tatuado un mes castigado sin fiestas o una semana de lavar tu propia ropa cuando sientes que no te lo mereces; pero al final, te sentirás orgulloso de haberle dado a tus padres el respeto que se merecen.
Durante una discusión, actúa de forma respetuosa:
1. Mantén bajo el volumen de tu voz todo el tiempo y esfuérzate por no gritar.
2. Mantente quieto y en calma.
3. Rehúsa realizar acciones de enojo como insultar, romper, patear, tirar, aventar o golpear cosas.
4. De forma racional, explica las razones de tus opiniones y tu parte de la historia.
5. Permanece en la discusión hasta que surja una solución. No aceptar una discusión y cerrar de golpe las puertas sólo refuerza la posición de tus papás y les hace ver que sigues siendo un inmaduro.
Discute cuando sea necesario
w Hay una delgada línea entre tener una discusión y participar en un argumento, pero los jóvenes inteligentes saben que mantener las discusiones con los papás en un nivel conversacional les garantiza que serán tomados más en serio. A nadie le gusta discutir, y los papás de los jóvenes han de estar cansados de eso; así que mantener las discusiones en un nivel serio, justo y respetuoso beneficiará a todos.
w Resérvate las discusiones para temas que te apasionen; e incluso en esos momentos, inicia una discusión con tus papás si no encuentras alguna otra forma de que tus papás entiendan tu punto de vista.
Al final, ¿quién tiene la razón?
w Todo dependerá de la perspectiva: una niña de 16 años que con su primer novio puede no estar mal, pero sí para sus padres. Ambas partes tienen razón desde sus respectivos puntos de vista: pero como se cree que el adulto es maduro por haber vivido más años y más experiencias, y la niña se deja llevar por pasión adolescente y hormonas. Por eso se dice que se debe obedecer a los adultos.
w Las discusiones con los papás son el sello de calidad de los años de adolescencia, pero las discusiones fuera de control no sirven ni benefician a nadie. Los jóvenes que se mantienen con calma, discuten racionalmente y defienden sus puntos, son los que tienen mejores relaciones con sus papás.
w Antes de discutir con tus papás, decide qué tipo de joven quieres ser y qué compromisos estás dispuesto a aceptar para alcanzar tus metas. Uno nuca sabe: puedes llegar incluso a evitarte esas acaloradas discusiones.
Entérate
Piensa bien antes de hablar
Aunque pocas veces es recomendable discutir con los padres, hay veces en que los padres están equivocados y los hijos se encuentran en lo correcto. Y, lo creas o no, los papás estarán dispuestos a escuchar si se aborda el tema de forma adecuada.
Los elementos que necesitas para una discusión son:
w Paciencia
w Profesionalismo
w Un tono de voz tranquilo
w Una cara seria
w Nada de actitudes
1. Primero que nada, escoge tus batallas con astucia. Ya has de haber escuchado esto, pero es verdad: si estás a punto de discutir por algo tonto y sabes que estás equivocado, no te molestes. Eso te quitará credibilidad cuando quieras discutir sobre algo por lo que en verdad tengas razón.
2. Lo que quieren ambas partes, incluso los padres, es ser comprendidos. Asegúrate de que una de las primeras cosas que deben de salir de tus labios es: "entiendo cómo se sienten". Y si no los entiendes, admítelo y di "no estoy seguro de entender lo que quieren decir". Tus papás se impresionarán mucho si tratas de ver el punto de vista de ellos.
3. El siguiente paso es decirles cómo te sientes. Di algo como: "creo que estoy en lo correcto con respecto a... pero me siento... y creo que estoy en una edad en la que puedo hablar honestamente sobre esto y ustedes lo entenderán".
4. Espera la respuesta de tus papás. Antes de empezar a argumentar piensa en lo que ellos pueden responder a tu solicitud.
5. Habla con tus papás como si fueran tus jefes y estuvieras pidiendo un aumento: habla en un nivel profesional, inteligente y ten hechos a la mano.