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w Resérvate las discusiones para temas que te apasionen; e incluso en esos momentos, inicia una discusión con tus papás si no encuentras alguna otra forma de que tus papás entiendan tu punto de vista.

Al final, ¿quién tiene la razón?

w Todo dependerá de la perspectiva: una niña de 16 años que con su primer novio puede no estar mal, pero sí para sus padres. Ambas partes tienen razón desde sus respectivos puntos de vista: pero como se cree que el adulto es maduro por haber vivido más años y más experiencias, y la niña se deja llevar por pasión adolescente y hormonas. Por eso se dice que se debe obedecer a los adultos.

w Las discusiones con los papás son el sello de calidad de los años de adolescencia, pero las discusiones fuera de control no sirven ni benefician a nadie. Los jóvenes que se mantienen con calma, discuten racionalmente y defienden sus puntos, son los que tienen mejores relaciones con sus papás.

w Antes de discutir con tus papás, decide qué tipo de joven quieres ser y qué compromisos estás dispuesto a aceptar para alcanzar tus metas. Uno nuca sabe: puedes llegar incluso a evitarte esas acaloradas discusiones.

Entérate

Piensa bien antes de hablar

Aunque pocas veces es recomendable discutir con los padres, hay veces en que los padres están equivocados y los hijos se encuentran en lo correcto. Y, lo creas o no, los papás estarán dispuestos a escuchar si se aborda el tema de forma adecuada.

Los elementos que necesitas para una discusión son:

w Paciencia

w Profesionalismo

w Un tono de voz tranquilo