Los padres deben repasar con sus hijos de edad escolar la importancia de hábitos como lavarse bien las manos. (FOTO: Archivo/La Opinión)
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Pero para establecer cualquier hábito, la experta menciona que es fundamental leer, prepararse y definir si es el momento idóneo para tu hijo y su desarrollo.

"Hay que ver las necesidades individuales de cada menor, ser pacientes, no esperar resultados inmediatos, porque cuando se establece una conducta se requieren por lo menos 21 días o un mes para ver resultados en la instalación de ese hábito.

"Debes ser consistente, tener objetivos y metas claras, y modelar apropiadamente la conducta, porque eso hará que sea una lección integral que llegue al inconsciente del niño".

Sin duda, los hábitos resultan una buena herramienta para la crianza y educación del menor, pero deben ser desarrollados con amor, consistencia y precisión, mostrando que son funcionales para poder relacionarse de forma correcta con la vida diaria.

Comer en la mesa, mantener un buen aseo personal, llevar a cabo una relación social sana con los amiguitos hacen que el niño establezca un mejor vínculo con su entorno, y hay que explicárselo a su nivel para que vea los beneficios.

Los hábitos se desarrollan en casa, con un programa claro de trabajo y, sobre todo, dando un buen ejemplo de lo que se quiere transmitir, para que el pequeño adopte más fácilmente el comportamiento deseado.