Desde Navidad, seis ataques contra cristianos provocaron la muerte de más de 80 personas, la mayoría reivindicados por la secta que quiere imponer la Sharia (ley islámica). Archivo AP
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Ginebra

El Estado de Adamawa, al noreste de Nigeria, declaró un toque de queda de 24 horas tras los enfrentamientos entre musulmanes y cristianos en la provincia.

Las autoridades impusieron la medida en Numan, escenario de choques religiosos, y en otras tres localidades del Estado: Lamurde, Guyuk y Girei.

El secretario del Gobierno provincial, Kobis Aris, anunció el toque de queda en un comunicado difundido en la capital, Adamawa.

"Los residentes en las áreas mencionadas quedan avisados de la directiva, cuyo cumplimiento será garantizado por las fuerzas de seguridad", afirmó Aris a través de su comunicado.

Boko Haram, cuyo nombre significa "la educación occidental es pecado", lucha por un Estado independiente regido por la ley Sharia en el norte de Nigeria, de mayoría musulmana.

El atentado más cruento de la secta radical se produjo en Navidad de 2011, con ataques a iglesias cristianas que provocaron al menos 42 muertos.

Desde entonces, las represalias de los grupos cristianos y las acciones terroristas de Boko Haram han provocado el desplazamiento de centenares de personas en el país, dividido entre el sur, cristiano, y el norte, de fe musulmana.

Con más de 150 millones de habitantes integrados en más de 200 grupos tribales, Nigeria, el país más poblado de África, sufre múltiples tensiones por profundas diferencias políticas, religiosas y territoriales.

El grupo radical islámico Boko Haram, al que se atribuyen los ataques contra cristianos en el norte de mayoría musulmana de Nigeria, y otros grupos implicados "pueden ser responsables de crímenes contra la humanidad", afirmó la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay.

Esta responsabilidad recaería sobre ellos si se establece que han cometido ataques sistemáticos y generalizados contra civiles, por razones que incluyan su pertenencia étnica o religiosa.

En las últimas semanas, Boko Haram -cuyo nombre significa "La educación no islámica es pecado"-, ha reforzado sus actos violentos contra los cristianos, dejando decenas de muertos.

Pillay instó a los líderes religiosos y de opinión, a nivel nacional y local, a que se unan de manera resuelta para "poner alto a la espiral de violencia sectaria" y que eviten "caer en la trampa" de realizar declaraciones provocadoras.

Consideró que es esencial que los líderes de las comunidades musulmana y cristiana condenen al unísono la violencia, incluidos los actos de venganza.

También les recomendó que pidan a sus seguidores que colaboren a identificar y ayuden a detener a quienes participen en asesinatos y otros actos violentos.

"Un día es una Iglesia, el otro es una mezquita y al siguiente un grupo secular", señaló la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, refiriéndose a los atentados contra establecimientos de diversa índole religiosa.

Para Pillay, esta nueva ola de violencia ha alcanzado tales proporciones que incluso "amenaza" la unidad de Nigeria como país federado al poner en cuestión la tolerancia religiosa.

Consideró que una clara señal de la gravedad de la situación es que la gente está abandonando algunas áreas donde son parte de la minoría por miedo a ataques del grupo mayoritario.

Con más de 150 millones de habitantes, Nigeria es el país más poblado de África.

De sus habitantes, la mitad es de confesión musulmana y reside en general en la mitad norte, mientras que el otro 50% son cristianos asentados en el sur.

Desde Navidad, seis ataques contra cristianos provocaron la muerte de más de 80 personas, la mayoría reivindicados por esta secta que quiere imponer la Sharia (ley islámica) en Nigeria.

Asimismo actos deliberados que conducen a la "limpieza" de la población por motivos de religión u origen étnico también pueden constituir un crimen contra la humanidad", agregó Pillay.

Recordó que es por esta razón que la Corte Penal Internacional (CPI) fue creada como un mecanismo de respaldo a los esfuerzos y la voluntad de las autoridades nacionales para garantizar que haya rendición de cuentas.

"No debe haber impunidad para los actos de violencia, incluidos los cometidos en represalia por ataques anteriores", arremetió la juez sudafricana.

El líder de Boko Haram, el imán Abubakar Shejau, emitió un comunicado a través de un video en el sitio Youtube, donde define los ataques de sus miembros a los cristianos, como venganza por los "asesinatos a los musulmanes".

"Nos matan, queman nuestras casas, nuestras mezquitas, por eso nos protegemos", dijo el guía de la secta fundamentalista en su alocución vía internet.

Pillay exhortó a los líderes nigerianos nacionales, locales, religiosos y de opinión "a realizar un esfuerzo decidido y concertado para detener la espiral de violencia sectaria", desencadenada por los recientes ataques.

"Todos saldrían perdiendo si Boko Haram lograra su objetivo de sembrar discordia entre musulmanes y cristianos", afirmó.

Este reporte incluye información de Notimex.

Grupos implicados pueden ser responsables de crímenes contra la humanidad.