La actriz Angelina Jolie los hizo famosos en Hollywood y en el resto del mundo tras poner su piel en manos del famoso tatuador tailandés Ajarn Noo Kanpai.(FOTO: Archivo/La Opinion)
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El taxista Monkhol Srirunfglueng, de 40 años y que empezó a tatuarse hace dos décadas, asegura que sus días de peleas y drogas terminaron tiempo atrás.

"Pasé nueve años en la cárcel por peleas y drogas, pero ahora me he centrado en la meditación y respeto a mi prójimo", dice Srirunfglueng, quien todavía conserva ciertos ademanes agresivos propios de los pandilleros.

En el ritual de Bang Phra del pasado fin de semana, también se dieron cita varios ex soldados canadienses y al menos otro inglés que lucía en la piel de su espalda un tigre, la especialidad del monasterio

"No me meto en muchos líos, pero es mejor prevenir, ¿no?", espeta el ex militar británico Saph Stwart.