No importa la forma en que las oraciones o las imágenes se presenten, sino el significado o el sentido que les dan las personas.
La solemnidad de las oraciones para pedirle algún favor a la Virgen empieza a quedar atrás, ya que lo de hoy es usar pulseras con frases como "Virgencita... plis cuida mi bolsa" o calcomanías en los coches que dicen "Porfis que no choque".
Pero no sólo eso, sino que esta moda se ha extendido a bolsas, plumas, relojes, dijes, llaveros, veladoras y hasta cojines con frases en las que se pide no perder el celular o encontrar un novio.
En estos objetos, que se distinguen por su colorido y materiales, se imprimen imágenes no sólo de la Virgen de Guadalupe, sino también de San Judas, San Charbel, San Antonio, Santa Teresa, el Ángel de la Guarda o la Virgen de los Remedios.
El sacerdote Manuel Fernando Pachicano Llaca, párroco de la Catedral de Saltillo, señala que no importa la forma en que las oraciones o las imágenes se presenten, sino el significado o el sentido que les dan las personas.
"Lo importante es el sentido, si es nacido de una fe, de una bendición a Dios, pues está bien. Si es por seguir la corriente, pues entonces se está perdiendo la verdadera intención", aclara el Padre.
"Fe es creer en Dios y dejarse llevar por su voluntad, pero no en un Dios mágico; se desfiguran mucho las cosas, y desgraciadamente cuando no las conocemos, nos dejamos guiar por eso".
Las medallas tradicionales sirven para recordarnos que Dios está siempre con nosotros, agrega el sacerdote, pero con este tipo de leyendas se pierde el sentido de la verdadera fe, porque ni Dios ni los Santos o la Virgen están para cuidarnos una bolsa.
"Dios hace milagros, no absurdos", afirma.
El sacerdote Jorge Rodríguez Moy agrega que las imágenes caricaturizadas de la Virgen pueden funcionar, si no se toman a la ligera.
"Cuando una imagen se aleja de la belleza, de la verdad, y nos ofrece una visión un tanto light, ligera o insinuada de las cosas, obvio que no nos podría conectar con la realidad que representa", señala.
¿Un medio de acercarse a los jóvenes?
La combinación de imágenes religiosas caricaturizadas y frases llamativas constituye para algunos un acierto, pues permite a los jóvenes acercarse a la religión de una manera diferente.
"Tienen un lenguaje para los muchachos y van enfocados a lo que piden los jóvenes, como tener novio o salir bien en un examen, es lo que piden realmente, pero que no estaba expresado en ninguna cosa material", opina Leyla León de García, copropietaria de Distroller, lugar donde se ofrecen este tipo de productos.
Esta tendencia no trae consigo mayor problema, ya que se le está haciendo promoción a algo que antes se reservaba a los pensamientos de los jóvenes, señala.
"Es acercar a la gente. Esto es lo actual, que bueno que dentro de tu realidad, tengas esa cercanía".
Los colores, los frases y las nuevas formas en que se representan a los santos provoca que los jóvenes se acerquen a ellos, pero sólo como parte de una moda, asegura el psicólogo Irak Treviño Márquez.
"Es una cuestión de imitación, para ser aceptados, nos vestimos de una forma, nos peinamos y hablamos de una forma en el grupo donde nos reunimos para que nos acepten".
La mercadotecnia se vale de esa necesidad de pertenencia inherente en los humanos, utilizando como recurso eslóganes o frases propios de algún grupo social en específico. Inclusive, apela a las creencias y símbolos exacerbados en una cultura.
"La tendencia generalizada es a comunicarnos a través de imágenes, ya que utilizamos muy poco el lenguaje verbal. Por eso nos comunicamos por medio de eslóganes, señas, gestos", expresa Carolina González Briones, quien tiene una maestría en Educación.
"Es querer creer en algo pero que a lo mejor no lo podemos expresar de manera verbal, quienes las traen, se identifican por la pulserita y son incluidos en un grupo", finaliza.
Así rezan hoy
Estas son algunas de las frases que se ven en cojines, relojes, pulseras, plumas, llaveros, carteras y demás objetos.
-"Ilumíname para que me porte bien en clases, para que ponga atención y pueda entender lo que me enseñan mis profes".
-"Te quiero pedir que me ayudes para que mi carterita esté un poco más gordita".
-"Virgencita: Necesito una lanita".
-"San Antonius plis mándame novius".
-"Virgencita: plis cuida mi bolsa, haz que no pierda el celular y evita que se me acerque cualquier tipo de mal".
-"Virgencita: Evita que todo tipo de maleante se acerque a robarme".
-"Plis que no me roben mi bolsa".
-"Virgencita plis que no pierda mi pasaporte".
-También hay veladoras para atraer el caballero maduro, para los "profes", para la reconciliación matrimonial, para el "niuborn" y para casos desesperados.
Pero no sólo eso, sino que esta moda se ha extendido a bolsas, plumas, relojes, dijes, llaveros, veladoras y hasta cojines con frases en las que se pide no perder el celular o encontrar un novio.
En estos objetos, que se distinguen por su colorido y materiales, se imprimen imágenes no sólo de la Virgen de Guadalupe, sino también de San Judas, San Charbel, San Antonio, Santa Teresa, el Ángel de la Guarda o la Virgen de los Remedios.
El sacerdote Manuel Fernando Pachicano Llaca, párroco de la Catedral de Saltillo, señala que no importa la forma en que las oraciones o las imágenes se presenten, sino el significado o el sentido que les dan las personas.
"Lo importante es el sentido, si es nacido de una fe, de una bendición a Dios, pues está bien. Si es por seguir la corriente, pues entonces se está perdiendo la verdadera intención", aclara el Padre.
"Fe es creer en Dios y dejarse llevar por su voluntad, pero no en un Dios mágico; se desfiguran mucho las cosas, y desgraciadamente cuando no las conocemos, nos dejamos guiar por eso".
Las medallas tradicionales sirven para recordarnos que Dios está siempre con nosotros, agrega el sacerdote, pero con este tipo de leyendas se pierde el sentido de la verdadera fe, porque ni Dios ni los Santos o la Virgen están para cuidarnos una bolsa.
"Dios hace milagros, no absurdos", afirma.
El sacerdote Jorge Rodríguez Moy agrega que las imágenes caricaturizadas de la Virgen pueden funcionar, si no se toman a la ligera.
"Cuando una imagen se aleja de la belleza, de la verdad, y nos ofrece una visión un tanto light, ligera o insinuada de las cosas, obvio que no nos podría conectar con la realidad que representa", señala.
¿Un medio de acercarse a los jóvenes?
La combinación de imágenes religiosas caricaturizadas y frases llamativas constituye para algunos un acierto, pues permite a los jóvenes acercarse a la religión de una manera diferente.
"Tienen un lenguaje para los muchachos y van enfocados a lo que piden los jóvenes, como tener novio o salir bien en un examen, es lo que piden realmente, pero que no estaba expresado en ninguna cosa material", opina Leyla León de García, copropietaria de Distroller, lugar donde se ofrecen este tipo de productos.
Esta tendencia no trae consigo mayor problema, ya que se le está haciendo promoción a algo que antes se reservaba a los pensamientos de los jóvenes, señala.
"Es acercar a la gente. Esto es lo actual, que bueno que dentro de tu realidad, tengas esa cercanía".
Los colores, los frases y las nuevas formas en que se representan a los santos provoca que los jóvenes se acerquen a ellos, pero sólo como parte de una moda, asegura el psicólogo Irak Treviño Márquez.
"Es una cuestión de imitación, para ser aceptados, nos vestimos de una forma, nos peinamos y hablamos de una forma en el grupo donde nos reunimos para que nos acepten".
La mercadotecnia se vale de esa necesidad de pertenencia inherente en los humanos, utilizando como recurso eslóganes o frases propios de algún grupo social en específico. Inclusive, apela a las creencias y símbolos exacerbados en una cultura.
"La tendencia generalizada es a comunicarnos a través de imágenes, ya que utilizamos muy poco el lenguaje verbal. Por eso nos comunicamos por medio de eslóganes, señas, gestos", expresa Carolina González Briones, quien tiene una maestría en Educación.
"Es querer creer en algo pero que a lo mejor no lo podemos expresar de manera verbal, quienes las traen, se identifican por la pulserita y son incluidos en un grupo", finaliza.
Así rezan hoy
Estas son algunas de las frases que se ven en cojines, relojes, pulseras, plumas, llaveros, carteras y demás objetos.
-"Ilumíname para que me porte bien en clases, para que ponga atención y pueda entender lo que me enseñan mis profes".
-"Te quiero pedir que me ayudes para que mi carterita esté un poco más gordita".
-"Virgencita: Necesito una lanita".
-"San Antonius plis mándame novius".
-"Virgencita: plis cuida mi bolsa, haz que no pierda el celular y evita que se me acerque cualquier tipo de mal".
-"Virgencita: Evita que todo tipo de maleante se acerque a robarme".
-"Plis que no me roben mi bolsa".
-"Virgencita plis que no pierda mi pasaporte".
-También hay veladoras para atraer el caballero maduro, para los "profes", para la reconciliación matrimonial, para el "niuborn" y para casos desesperados.





