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- Entrar en un verdadero arrepentimiento, ya que no solamente es reconocer que somos pecadores, sino arrepentirnos, como un gran paso para alejarnos del pecado y empezar a hacer la voluntad de Dios, recordemos que no todo el que dice Señor, entrará al reino de los cielos, sino aquel que hace la voluntad de mi padre que está en los cielos.

- Aceptar a Jesucristo como su Salvador, que Él sea el dueño de nuestra vida y que sea Él quien nos guíe de ahora en adelante

Recordemos que Él está dispuesto a perdonarnos, como dicen las escrituras "Así sea su pecado rojo como el carmesí, yo lo pondré blanco como la lana".

La ciudadanía Americana es un honor, pero es temporal ya que algún día tendremos que morir y llegar a la presencia de Dios, mientras que la ciudadanía celestial es para toda la eternidad y lo más importante está al alcance de todos, y así como gozamos de los derechos de este país, así tendremos derecho como ciudadanos celestiales de gozar de su presencia por el resto de la eternidad.

El Señor lo prometió en la casa de mi padre hay muchas moradas, me voy a preparar una para cada uno de Uds, de nosotros depende lo aceptamos o lo rechazamos.

Dios me los bendiga y por favor se me portan bien y buen genio.

Iglesia Bautista de La Trinidad 508 Sand Av Apopka, Fl 32703, 407-814-7300, revenrique@cfl.rr.com