Nuestras nuevas generaciones parecen no conocer dicho término, pero es la principal aliada y yo diría la hermana de la fe. Recordemos que sin fe es imposible agradar a Dios. Hemos leído que el justo por la fe vivirá, que el Señor Jesucristo se molestó con sus discípulos por la falta de fe, los reprendió, sabemos que no pudo hacer muchos milagros en su ciudad natal Jerusalén por la incredulidad de la gente, pero al mismo tiempo vamos a encontrar que muchos milagros sucedieron y han sucedido por la fe.
Vemos por ejemplo que Noé por fe contruyó el arca que Dios le había ordenado a hacer pero el tuvo que tener paciencia para poder ver la promesa realizada, ya que lo vino a ver después de setenta años. Abraham, el Padre de la fe, vino a ver el resultado de la promesa de su hijo después de muchos años, tuvo que tener paciencia, saber esperar en el tiempo de Dios, el tiempo perfecto.
Muchas veces quisiéramos que nuestras oraciones fueran contestadas inmediatamente, ya que no tenemos tiempo para esperar, he visto muchas personas que se han alejado de los caminos de Dios, porque se han desesperado y no han visto resultados de sus oraciones como ellos querían, no tuvieron paciencia, no supieron esperar en el Señor.
De hecho les cuento un secreto, pero en muchas ocasiones he tenido que esperar mucho tiempo para ver la respuesta de Dios, para ver su gloria. Recordemos que el Señor nunca llega tarde, pero tampoco llega temprano, llega en su tiempo, el tiempo perfecto, por más que nos afanemos y nos desesperemos, tendremos que esperar. Vemos como el agricultor siembra la semilla y tiene mucha fe que un día germinará, pero tiene que tener paciencia para ver el gran día de la cosecha. De igual manera cuando la mujer está esperando una criatura, tiene que esperar nueve meses, debe tener paciencia, las he visto desesperadas y quisieran que fuera ya, hoy, en este instante.
Dicen las escrituras en Gálatas 5, 22 que: "El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe". Miramos que va primero la paciencia y mucho después la fe. Tengamos paciencia con Dios de igual manera que El tiene paciencia con nosotros, desea que todos alcancemos las promesas y que todos tengamos el derecho a la vida eterna. Es tiempo que aprendamos a esperar en el Señor.
Dios me los bendiga y por favor buen genio y se me portan bien.
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