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Nueva York

— Mientras la Bolsa de Valores está en picada, la fe religiosa va aumentando entre los creyentes.

La presencia de feligreses ha aumentado de manera considerable en las iglesias Santa Trinidad y San Paul, localizadas cerca de Wall Street en el Bajo Manhattan.

“Hemos visto últimamente un aumento de feligreses, pero no se puede decir que han doblado el número de visitantes”, dijo una mujer de la iglesia de Santa Trinidad, que prefirió no dar su nombre.

Durante varios minutos, uno de los empleados del Banco de las Américas se encontraba arrodillado ante un altar, y al salir de la iglesia comentó: “Vengo seguido a esta iglesia, no sólo por la crisis económica… Pero sí tenemos que rogar por los empleados de las grandes empresas, porque los CEO’s (altos ejecutivos) reciben salarios de millones de dólares y a los empleados se les está quitando su retiro”, agregó el hombre.

En medio de la confusión entre los inversionistas y turistas que se encontraban ayer frente a Wall Street, un hombre que dijo llamarse Pastor Basiru Gbadamosi gritaba: “¿Qué va a pasar ahora?, Nadie lo sabe, el único es Jesús, el que fue crucificado. Jesús es nuestra única esperanza”, decía mientras pedía a los presentes que se detuvieran a orar.

Para el doctor John Gelin, los más perjudicados con esta crisis económica son las personas que están a punto de retirarse. “Los que todavía están trabajando tienen suerte porque pueden conseguir lo que necesita”, expresó.

Gloria.medina@eldiariony.com