Zandra Rhodes en México, rodeada de sus famosos vestidos 73/44, que están a la vista en una muestra retrospectiva. AP]
1/1

Enfundada en uno de sus conjuntos azules y con accesorios de gran tamaño, Rhodes se ensalzó de lo que considera su mayor aportación al mundo del diseño: "Hacer de los estampados parte de la prenda, de tal modo que el estampado cree la silueta".

Sin embargo, no todo ha sido color de rosa para la también fundadora del Fashion and Textile Museum de Londres (recinto diseñado por el arquitecto mexicano Ricardo Legorreta), pues desde sus inicios en 1960 ha enfrentado fuertes críticas.

"Soy insensible y creo que lo único que uno puede hacer en la vida es ser honesto consigo mismo, hacer las cosas a tu modo", expresó. "Si al mundo no le parece bien sólo hay que esperar que quizás el mundo pueda entenderte".

Rhodes, quien desde el 2001 ha diseñado vestuario y escenografía para óperas como La flauta mágica y Aida, recordó uno de sus fracasos comerciales mientras observaba un trío de vestidos de una colección de 1977 caracterizada por su influencia punk.

"Lo intenté, me recreé a mí misma y aposté por los seguros y los agujeros, y no se vendió bien", rememoró. "Entonces tuve que volver a los vestidos hermosos".

Dichas creaciones las han llevado celebridades como Sarah Jessica Parker, Paris Hilton y las gemelas Mary-Kate y Ashley Olsen.

¿Dónde encuentra inspiración después de tanto tiempo?

"A veces es terrible. Al estar tan ocupada es difícil asegurarse de dejar espacio para salir y diseñar. Tengo que rezar para seguir inspirada", confesó, al tiempo que soltó una carcajada.

Sí reveló su secreto para permanecer en el panorama de la moda: "No creo que sea buena en eso de decir ‘me rindo’. Lo único que me detendría sería que la gente pensara que hice algo que no valía la pena".