[Foto: Archivo/ La Opinión]
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Para mantener el busto erguido no sólo hay centrarse en los pectorales y en el cuello, y los músculos dorsales tienen mucho que decir en esta batalla. Una espalda curva deja caer el pecho. Es imprescindible adoptar una buena postura: espalda recta, hombros hacia atrás y omóplatos apretados.

Con mucho o poco pecho, se debe de llevar siempre sujetador para evitar que la ley de la gravedad actúe sobre él. A la hora de elegir la lencería, lo más importante es acertar con la talla y el modelo apropiado para cada tipo de pecho, una tarea más difícil de lo que parece.

"Ponga atención en el momento de comprarlo y guíese por la comodidad y la seguridad, más que por el diseño. El secreto está en que para determinar la talla de sujetador, se debe de tener en cuenta tanto el contorno del pecho, que vienen marcados por un número (32, 34, 36), como la profundidad de la copa, determinada por una letra (A, B, C…).

Desestime todos aquellos que suban demasiado el pecho y marquen arrugas en el escote. Un buen sujetador no deja marcas ni los tirantes destrozan los hombros", explica Francesc Puertas, responsable de la firma de lencería Belcor Pharma.

Para mantener su tersura, debe tener cuidados diarios desde la adolescencia. Aplicar una loción y prolongar las maniobras de hidratación, nutrición y exfoliación del rostro hasta los senos será suficiente para no relegar la zona en el olvido.

- También resulta muy eficaz trabajar con las gomas o bandas elásticas. Tome una de ellas, estírela sobre el suelo y, justo en la mitad, póngase de pie sobre ella, coja cada extremo con una de sus manos y, con los brazos flexionados, estire de ellos hasta llegar a la altura del pecho y a continuación afloje.