Es primavera, el sol nos llama a disfrutarlo. Antes de que corramos hacia la playa, tengamos en cuenta los sabios consejos que dos expertas en la piel nos comparten para disfrutar del Astro Rey sin riesgos.
"El clima templado nos llama a actividades al aire libre: días de playa, picnics, deportes, etc. Esto nos expone al sol y puede provocar problemas en la piel si no tenemos cuidado", comenta la doctora Flor Mayoral, integrante del Departamento de Dermatología y Cirugía Cutánea de la Escuela de Medicina Miller, de la Universidad de Miami.
Por su parte, Kat Podmolik, directora de operaciones de dtox Day Spa, de Los Ángeles, nos comparte su opinión respecto a los cuidados que debemos tener para la piel morena.
"El riesgo de contraer cáncer en la piel es latente para todos; sin embargo, mucha gente de piel morena no cree necesario usar protector solar pues confía en que su piel es resistente", comenta.
Según ambas entrevistadas, los hispanos sobreeestimamos la fortaleza de nuestra piel y no utilizamos de forma adecuada los bloqueadores solares.
La protección solar debe ser tomada en serio, ya que la piel morena, como cualquier otro tipo, tiene la posibilidad de generar problemas en la dermis.
"Entre más oscura la piel, más melanina tiene, y esto conduce a problemas de pigmentación, acné y resequedad, entre muchos otros", asevera Podmolik.
Reflejo de salud"La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y reflejo de nuestra salud. Enfrentamos la vida con nuestra cara, y sentirnos seguros de nuestra apariencia es importante para nuestra estima", dice Podmolik a Contigo, y agrega que factores como el clima, estrés, contaminación, hormonas, dieta, genética y edad afectan nuestra piel.
Ambas expertas coinciden en que existen muchas formas de prevenir problemas, siendo la principal el uso de protector solar. Es recomendable también aplicar productos que aclaren la piel y emparejen su tono.
¿Cómo elegir el producto adecuado?Mayoral aconseja primeramente observar las etiquetas de los productos con cuidado, en caso de ser alérgico a algún ingrediente de la fórmula.
También se debe consultar al dermatólogo en caso de tener alguna alergia, para elegir el producto indicado.
Se recomienda igualmente el uso diario de protector solar adecuado para la actividad que se va a realizar, especialmente si se tiene tendencia a acné o manchas en la piel.
Por ejemplo, un día entero en la playa requiere un factor de protección mínimo de 30, reaplicado cada tres horas.
Esto último es necesario, ya que "la sudoración y actividades realizadas hacen que el protector pierda su capacidad con el paso de las horas", enfatiza Mayoral.
"Para un día normal, un protector con factor 15 en la cara es suficiente. También se debe reaplicar al menos una vez al día", informa la doctora.
Desde chiquitosLos buenos hábitos en el cuidado de la piel comienzan en la infancia.
"Los padres deben inculcar a sus hijos la limpieza facial y aplicación de protección solar desde pequeños", afirma Mayoral.
Por su parte, Podmolik recomienda: "Idealmente hay que crear una rutina de limpieza facial durante la preadolescencia, pero nunca es tarde para comenzar a cuidar de uno mismo".
"Recomendamos un tratamiento facial cada cuatro o seis semanas. Si la piel tiene algún problema, se puede aplicar con más frecuencia tratamientos como microdermoabrasión o peels".
Según ambas expertas, en la adolescencia el cuidado de la piel es parte fundamental de la rutina diaria, pues los cambios hormonales aceleran la producción de grasa en el cutis y ésta satura los poros y y generan infección, conocida como acné.
Según Kat Podmolik, directora de un spa de Los Ángeles, debes evitar:
Usar productos demasiado agresivos para la piel.
Fumar.
Dormir con el maquillaje puesto.
La experta recomienda:
Exfoliar la piel con regularidad.
Beber mucha agua.
Alimentarse bien con frutas y verduras frescas.
Hacer ejercicio.
Dormir lo suficiente.
Rutina facial
Ingredientes
Para el exfoliante:
Avena molida
Miel de abeja
Para la mascarilla:
Medio aguacate machacado
Una cucharada sopera de aceite de oliva
Procedimiento:
Comienza por limpiar tu cara generosamente con un limpiador suave. Lava dos veces, haciendo círculos pequeños con las yemas de los dedos para lograr una limpieza más profunda. Enseguida, aplica el exfoliante preparado con anticipación. Úntalo cuidadosamente en tu rostro. Retíralo con una toalla facial humedecida en agua tibia. Una vez retirado completamente, aplica la mascarilla de aguacate, la cual nutrirá e hidratará tu piel. Déjala actuar 10 minutos. Si puedes, recuéstate y coloca un par de rebanadas de pepino fresco sobre tus ojos y relájate.
Al cabo de los 10 minutos, retira la mascarilla con una toalla facial humedecida en agua tibia, sin secar demasiado, ya que es muy bueno dejar un poco de aceite de oliva en tu piel para que la penetre e hidrate. Si realizas esta rutina durante el día, no olvides aplicar protector solar.





