Las aves descienden de los reptiles de la era jurásica, que vivieron hace unos 150 millones de años. Su antepasado principal es el ’archaeopteryx lithographica’ (que significa ala antigua), un reptil con plumas, cola y alas.
Se cree que sus plumas primitivas le servían para aislar su temperatura, pero también le permitían planear. Hace unos 38 millones de años aparecieron las aves en la Tierra como hoy las conocemos.
De los reptiles antiguos, las aves modernas heredaron algunas características óseas y respiratorias, como un pequeño diente que les sirve para romper el huevo, el hecho de ser animales ovíparos y las escamas de sus patas, entre otras.
¿Vuelan o no vuelan?
Las plumas están hechas de queratuina, como tus uñas, y en el caso de las voladoras, tienen una estructura más rígida que les ayuda a cortar el aire.
Algunas aves, como el avestruz y los gallos, no pueden volar. Conservan alas porque descienden de antepasados que volaban, pero sus hábitos de vida se han adaptado a la tierra. Por lo regular, sus plumas son más suaves y abiertas, sirviéndoles de protección y aislante.
Cómo lo hacen
Las aves aprovechan las corrientes de aire para elevarse, y saben cómo usarlas para mantenerse en vuelo. La clave está en las alas, que tienen forma de gota alargada. Esta forma ayuda a que el aire pase a diferente velocidad abajo y arriba de la misma.








