Kirsten Anderson, dueña de Glazed Chicago Donuts, con algunos de sus sabores más exóticos. AP
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CHICAGO, Illinois.— Granada con tomillo y cerezas bing con vinagre balsámico puede sonar a aderezos para ensaladas, y crema de limón y manzanilla puede hacerle pensar en exóticos sabores de té, pero en realidad son la última moda en la nueva tendencia en pastelería: las donas o rosquillas.

El glaseado de azúcar y la mermelada son cosa del pasado.

Con la reciente fascinación de todo el país con los cupcakes, los pasteleros de toda la nación están experimentando con combinaciones de sabores gourmet e ingredientes poco ortodoxos en las donas, incluyendo desde carnes a cereal para el desayuno Cocoa Puffs.

En Glazed Donuts Chicago, por ejemplo, hojas de yerbabuena sobresalen de las donas de mojito de menta helada. La pastelera Kirsten Anderson también agrega mermelada de uva a la masa de sus donas de mantequilla de cacahuate y mermelada.

"Lo que se hace es tomar un producto relativamente barato y convertirlo en un artículo de lujo", asegura Anderson, cuyas ofertas de la temporada incluyen además donas de calabaza butternut y de chocolate blanco con arándanos.

"Quizás las personas no tienen dinero para la mejor casa o el mejor automóvil, pero pueden salir y comprar un objeto de satisfacción a un precio que pueden pagar".

Paul Mullins, autor de Glazed America: A History of the Doughnut, las llama "donas de diseñador", y asegura que la tendencia desafía el estereotipo de las tiendas de donas como lugares llenos de obreros bebiendo café quemado y comiendo donas malas.

Las donas extravagantes son cada vez más comunes. Las tiendas de donas de diseñador, las pastelerías y los negocios relacionados con el rubro demostraron ser muy populares entre los jóvenes de las ciudades en ambas costas, además de las grandes ciudades como Chicago, asegura Mullins.