Una de las mayores diferencias entre los niños y adolescentes latinos y afroamericanos y los blancos radica en los hábitos televisivos. Archivo
Washington,(EFE).- Los jóvenes hispanos y afroamericanos pasan cerca de cuatro horas y media más al día de media viendo la tele, navegando por internet y utilizando otros medios como el celular y el Ipod que los niños blancos, según un nuevo estudio.
El informe de la Kaiser Family Foundation señala que una de las mayores diferencias entre los niños y adolescentes latinos y afroamericanos y los blancos radica en los hábitos televisivos.
Así, los jóvenes hispanos de entre ocho y 18 años pasan unas cinco horas y media al día viendo la tele, y los afroamericanos seis, frente a las tres y media que destinan a la pequeña pantalla los jóvenes blancos.
Las diferencias en el consumo de medios de entretenimiento en función de la raza y etnia ha aumentado en los últimos dos años, según el análisis, que recuerda que en otro informe similar realizado en 2004 la diferencia en el tiempo invertido era de algo más de dos horas, frente a las cuatro horas y 23 minutos actuales.
El único apartado en el que no se perciben desigualdades significativas es el del tiempo destinado a la lectura de periódicos y revistas, que es bajo entre los tres grupos mencionados.
Por lo demás, los jóvenes hispanos son los que más tiempo diario pasan oyendo música a través de sus iPod u otros reproductores MP3, cerca de tres horas diarias, frente a las cerca de dos que pasan en la computadora y la hora y media que destinan a los vídeo juegos.
En general, los jóvenes de EEUU destinan ya 53 horas semanales de media a los citados medios de entretenimiento, lo que representa más que una jornada laboral a tiempo completo.
El informe titulado “Generación M2- los medios en la vida de los jóvenes de ocho a 18 años” señala que el incremento en el consumo de medios obedece en parte al fácil acceso a aparatos móviles como los teléfonos celulares y los iPod.
Los autores destacan, en ese sentido, que en los últimos cinco años el porcentaje de jóvenes que tienen móviles ha aumentado del 39 al 66 por ciento, mientras que en el caso de los iPods el dato ha subido del 18 al 76 por ciento en el periodo mencionado.
El estudio indica que durante ese tiempo tanto los celulares como los iPods se han convertido en auténticas plataformas multimedia.
De hecho, según los resultados del informe, los jóvenes pasan ahora más tiempo escuchando música, utilizando vídeo juegos y viendo la tele en sus móviles que hablando a través de ellos.
La popularidad de redes sociales como Facebook y Twitter ha contribuido también a incrementar el tiempo que los jóvenes navegan por internet.
En total, un 74 por ciento de los participantes en el estudio de entre 12 y 18 años dijeron tener una cuenta en una de las citadas redes sociales.
En cuanto a los hábitos de lectura, el estudio concluye que durante los últimos cinco años el tiempo que los jóvenes pasaron leyendo libros permaneció estable, en torno a los 25 minutos diarios.
Distinta es la situación con periódicos y revistas. El tiempo que los jóvenes destinan a las revistas ha caído de 14 a nueve minutos y a los periódicos de seis a tres.
En general, la proporción de jóvenes que leen periódicos en un día normal cayó del 42 por ciento en 1999 al 23 por ciento en el 2009.
En cuanto a la televisión, el estudio concluye que se perciben grandes cambios.
Así, por un lado, los autores del informe destacan que se ha producido la primera caída de los últimos cinco años (2004-2009) en el tiempo que los jóvenes pasan frente a la pequeña pantalla, que se ha reducido en 25 minutos diarios.
Pero el hecho de que los jóvenes vean ahora también programación televisiva a través de sus celulares, los iPods y otras plataformas se ha traducido en un incremento del consumo de contenido televisivo, de algo menos de cuatro horas diarias a cuatro horas y media.
El informe se basa en una consulta entre 2.002 jóvenes de entre ocho y 18 años que se llevó a cabo entre octubre del 2008 y mayo del 2009. EFE
El informe de la Kaiser Family Foundation señala que una de las mayores diferencias entre los niños y adolescentes latinos y afroamericanos y los blancos radica en los hábitos televisivos.
Así, los jóvenes hispanos de entre ocho y 18 años pasan unas cinco horas y media al día viendo la tele, y los afroamericanos seis, frente a las tres y media que destinan a la pequeña pantalla los jóvenes blancos.
Las diferencias en el consumo de medios de entretenimiento en función de la raza y etnia ha aumentado en los últimos dos años, según el análisis, que recuerda que en otro informe similar realizado en 2004 la diferencia en el tiempo invertido era de algo más de dos horas, frente a las cuatro horas y 23 minutos actuales.
El único apartado en el que no se perciben desigualdades significativas es el del tiempo destinado a la lectura de periódicos y revistas, que es bajo entre los tres grupos mencionados.
Por lo demás, los jóvenes hispanos son los que más tiempo diario pasan oyendo música a través de sus iPod u otros reproductores MP3, cerca de tres horas diarias, frente a las cerca de dos que pasan en la computadora y la hora y media que destinan a los vídeo juegos.
En general, los jóvenes de EEUU destinan ya 53 horas semanales de media a los citados medios de entretenimiento, lo que representa más que una jornada laboral a tiempo completo.
El informe titulado “Generación M2- los medios en la vida de los jóvenes de ocho a 18 años” señala que el incremento en el consumo de medios obedece en parte al fácil acceso a aparatos móviles como los teléfonos celulares y los iPod.
Los autores destacan, en ese sentido, que en los últimos cinco años el porcentaje de jóvenes que tienen móviles ha aumentado del 39 al 66 por ciento, mientras que en el caso de los iPods el dato ha subido del 18 al 76 por ciento en el periodo mencionado.
El estudio indica que durante ese tiempo tanto los celulares como los iPods se han convertido en auténticas plataformas multimedia.
De hecho, según los resultados del informe, los jóvenes pasan ahora más tiempo escuchando música, utilizando vídeo juegos y viendo la tele en sus móviles que hablando a través de ellos.
La popularidad de redes sociales como Facebook y Twitter ha contribuido también a incrementar el tiempo que los jóvenes navegan por internet.
En total, un 74 por ciento de los participantes en el estudio de entre 12 y 18 años dijeron tener una cuenta en una de las citadas redes sociales.
En cuanto a los hábitos de lectura, el estudio concluye que durante los últimos cinco años el tiempo que los jóvenes pasaron leyendo libros permaneció estable, en torno a los 25 minutos diarios.
Distinta es la situación con periódicos y revistas. El tiempo que los jóvenes destinan a las revistas ha caído de 14 a nueve minutos y a los periódicos de seis a tres.
En general, la proporción de jóvenes que leen periódicos en un día normal cayó del 42 por ciento en 1999 al 23 por ciento en el 2009.
En cuanto a la televisión, el estudio concluye que se perciben grandes cambios.
Así, por un lado, los autores del informe destacan que se ha producido la primera caída de los últimos cinco años (2004-2009) en el tiempo que los jóvenes pasan frente a la pequeña pantalla, que se ha reducido en 25 minutos diarios.
Pero el hecho de que los jóvenes vean ahora también programación televisiva a través de sus celulares, los iPods y otras plataformas se ha traducido en un incremento del consumo de contenido televisivo, de algo menos de cuatro horas diarias a cuatro horas y media.
El informe se basa en una consulta entre 2.002 jóvenes de entre ocho y 18 años que se llevó a cabo entre octubre del 2008 y mayo del 2009. EFE





