Lo maravilloso del pollo es que sería posible comerlo todos los días del mes sin repetir una sola receta y así, nunca aburrirse.

El pollo tiene la capacidad de absorber los sabores de manera maravillosa: puede endulzarse con naranja, realzarse con ajo o marinarse a la perfección en yogur, aceite, especias, salsas o vino.

El pollo también puede tener diferentes sabores de acuerdo a la técnica de cocción: rostizado con hierbas y especias, salteado en salsa de curry o a la parrilla en salsa teriyaki.

Para evitar las grasas del pollo, éste tiene una capa bajo la piel, así como depósitos en la cola. Si va a rostizar un pollo entero, deje la piel para evitar que se seque y quítesela una vez que esté listo. Por otro lado, es mejor quitar la piel a las piezas individuales antes de cocinarlas.

Pollo en salsa de naranja

Ingredientes:

Aceite vegetal

Un pollo entero, cortado en piezas y sin piel

1/2 cucharadita de paprika

1 cebolla mediana rebanada

1/2 taza de jugo concentrado de naranja

2 cucharadas de azúcar morena

1 cucharadita de salsa de soya

1/2 cucharadita de jengibre molido

1/3 taza de agua

1 cucharada de jerez

Preparación:

1. Precaliente la parrilla.

2. Espolvoree el pollo con paprika y coloque en la parrilla hasta que tenga un tono café ligero por todos lados.

3. Retire el pollo y colóquelo en una sartén grande y profunda. Reparta encima las rebanadas de cebolla.

4. En un tazón pequeño, combine el concentrado de jugo de naranja, el azúcar morena, el perejil, la salsa de soya, el jengibre, el agua y el jerez. Vierta sobre el pollo y la cebolla.