Hermosa puesta de sol detrás de la cúpula de una de las muchas iglesias del área.EFE
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UN ESTADO COMPLETO

"Oaxaca tiene una gama (de atractivos) muy interesante y variada y por ello los turistas pueden venir a la capital, que tiene una arqueología inmensa y una gastronomía como pocas de la república, y también pueden ir a playas maravillosas como Puerto Escondido o Huatulco", apunta Rodríguez.

La UNESCO reconoció en 1987 la zona de monumentos históricos de la Ciudad de Oaxaca y las zonas arqueológicas de Monte Albán y Mitla como lugar patrimonio de la humanidad. Dentro de la capital, los turistas pueden visitar monumentos como la catedral, un hermoso templo del siglo XVI de estilo barroco dedicado a la Virgen de la Asunción, o lugares como el siempre bullicioso Zócalo (la plaza principal). El templo de Santo Domingo de Guzmán es otro de los edificios de la localidad, un conjunto arquitectónico realizado por los dominicos, junto al que se sitúa un exconvento, hoy convertido en museo.

Además de las ruinas de Monte Albán y Mitla, en los alrededores de la capital también se encuentran destinos tan interesantes como el municipio de Santa María del Tule, en el que se encuentra el árbol del Tule, el más ancho del mundo. Y ya en la costa los turistas pueden encontrar paradisíacas playas como las de Huatulco o Puerto Escondido, y otras zonas menos conocidas que preservan aún la belleza de las costas.

No es la primera vez en los últimos años que el turismo, la segunda fuente de ingresos, sufre de forma dramática. En 2006 se vio afectado por protestas de profesores que derivaron en unconflicto social que mantuvo en vilo a la ciudad durante seis meses y por el que estuvo cerca de dimitir el gobernador del estado, Ulises Ruíz, después de que una veintena de personas fallecieran en las manifestaciones y 1.3 millones de alumnos sufrieran graves retrasos en sus estudios. Pero hoy parece que las aguas turbulentas de epidemias y conflictos sindicales están más calmadas y por ello el estado más tradicional de México reclama su espacio como un lugar ideal para perderse.