Mallory Mathison sugiere una área para comer con una mesa baja y sillas blandas que ofrecen una sensación de interior. (FOTO: AP)
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La vida al aire libre ha sido una prioridad en las zonas más soleadas del país. Los diseñadores de interiores Brian Patrick Flynn y Mallory Mathison suelen concentrarse en el exterior cuando trabajan con propietarios de viviendas en el Sur.

Pero en la zona Noreste, cenar y recibir visitas al aire libre se ha convertido en una prioridad, asegura la diseñadora Janine Carendi, que trabaja principalmente con clientes en la ciudad de Nueva York. "No solo no es lo último en lo que las personas quieren pensar", dice, "sino que en Nueva York, donde los espacios al aire libre son tan escasos, suele ser por lo que comienzan".

Flynn dice que muchos propietarios consideran su espacio al aire libre como una sala o comedor adicional, por lo que decoran el espacio como si estuviera dentro de la casa. En las casas más grandes, el espacio exterior se ha convertido en el punto focal, de la misma manera que las cocinas y los baños han recibido una atención especial en los últimos años. En casas más pequeñas, las áreas al aire libre son una maravillosa herramienta para maximizar el espacio habitable.

Los vendedores minoristas han tomado nota del cambio. La gama de productos para espacios exteriores —muebles, tapetes, cortinados— que parecen diseñados para el interior de las casas ha aumentado considerablemente. "Si se busca con cuidado y se tienen los recursos", asegura Mathison, "se puede encontrar cualquier cosa para espacios exteriores que se ve tan bien como si fuera para el interior. Es un enorme adelanto con respecto a cinco años atrás, incluso dos años".

"Ya no se trata de colocar una silla para el jardín en cualquier lugar", asegura. "Se trata de implementar un estilo propio en las áreas exteriores".