Jalisco es la cuna del mariachi, el tequila y el traje de charro, por lo que los jaliscienses proclaman orgullosos a su terruño como el alma de México. Y ese estado ha aportado también varios platillos a la gastronomía mexicana, considerada como una de las mejores del mundo.
Recientemente, las delicias jaliscienses fueron degustadas en el Hotel Luxe de Los Ángeles, en el marco de La magia de Jalisco, un evento de promoción efectuado por la Secretaria de Turismo de la entidad, junto con el Consejo de Promoción Turística de México (CPTM).
El chef mexicano Martín San Román, oriundo de Ciudad de México y con residencia en San Diego, tuvo en sus manos la preparación de los platillos más representativos de Jalisco, ubicado en el área centro-occidental del territorio mexicano.
Las tortas ahogadas, provenientes de Guadalajara, fueron uno de los platillos preparados. Como explicó San Ramón, éstas consisten en un tipo de sandwich (o torta) que se elabora con un pan llamado birote, que se rellena con carne de puerco o carnitas.
"Estas tortas se caracterizan por ser sumergidas primero en una salsa roja aguada que se elabora con jitomates y luego en otra salsa picosa hecha con chile de árbol", explicó el experto en alta cocina.
De acuerdo con el gusto y resistencia que tiene la persona al picante de los chiles, la torta puede pedirse de dos maneras: semiahogada, pasada sólo por la salsa aguada de jitomate, y ahogada, pasada por las dos salsas.
"La torta ahogada se come a cualquier hora del día y es ideal para curar la resaca, ya que el picor del chile de árbol saca del organismo hasta al demonio", comentó con gracia el chef, quien tienen más de dos décadas en la industria culinaria.






