Grandes y chicos disfrutan de la magia de Disneyworld y Disneylandia, son la escapada ideal para este verano; el regalo perfecto para los pequeñines de la casa. Arriba, la multitud disfruta de la típica parada diaria. [Fotos: Archivo]
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LAKE BUENA VISTA, Florida.– Nuestros hijos han pensando en Disney World todo el año, pero no lo incluimos en el presupuesto familiar.

¿Qué puede hacer un padre ante ese dilema?

Responder al pedido de un viaje a Magic Kingdom y al resto del enorme Walt Disney World Resort con la misma actitud que los viejos comerciales de los silenciadores Midas: No voy a pagar una enorme cantidad de dinero por estas vacaciones. En realidad, no tiene por qué hacerlo.

Con una actitud disciplinada hacia las Tres Grandes categorías de gastos –comida, alojamiento y tarifas de admisión- es posible "hacer Disney" sin acumular facturas que son más atemorizantes que The Twilight Zone Tower of Terror (un juego en los Estudios Hollywood de Disney que hicieron que mi hijo de 6 años se bajara gritando que quería subirse de nuevo mientras yo buscaba dónde había quedado mi estómago).

Con un poco más de esfuerzo y planificación, hasta puede evitar muchos de los terribles gastos extras, como 31 dólares al día para alquilar un cochecito para niños doble.

Si la crisis económica tiene un lado bueno, se ve claramente en las oportunidades que se encuentran en zonas turísticas como Orlando. Hasta Disney está ofreciendo más descuentos y ofertas especiales para los amigos de Mickey de los que los expertos en viajes puedan recordar en los últimos años.

"Es una época estupenda para ir", asegura Bob Sehlinger, autor de "The Unofficial Guide to Walt Disney World" (La guía no oficial para Walt Disney World), que no está afiliado con el centro turístico. "No podría ser mejor".

Pero no siga leyendo si sus vacaciones en Disney no pueden dejar de incluir comidas de primera categoría, recuerdos de viaje de Mickey y Minnie de marcas reconocidas y alojamiento en el hotel más cercano al tren monocarril. Este artículo es sólo para quienes cuidan los centavos.