Una modelo luce una creación de la marca brasileña Totem. (FOTO: EFE (FOTO: EFE)
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RÍO DE JANEIRO, Brasil (EFE).- Diseños inspirados en décadas pasadas protagonizaron hoy la última jornada de desfiles de la Semana de la Moda de Río de Janeiro, "Fashion Rio", en la que las modelos tuvieron que poner a prueba toda su destreza para no acabar en el suelo de una pasarela demasiado resbaladiza.

Este fue el caso del desfile de la diseñadora Juliana Jabour, cuyos zapatos de tacón de aguja al contacto con una pasarela poco adherente fueron la pesadilla de varias de las modelos que no pudieron mantener el equilibrio.

Más allá de aparatosas caídas, la colección de Jabour apeló a los años ochenta para presentar unos diseños en los que se recuperan los hombros con volumen y los colores fluorescentes.

Azul, fucsia y amarillo fosforescente pusieron la nota de color en unas prendas realizadas en tejidos brillantes como la viscosa o el nailon y reforzadas con complementos metálicos y luminosos.

Pliegues, pantalones y "shorts" con cintura alta y especialmente las minifaldas sirvieron a la estilista para realizar esta revisión en clave ochentera al ritmo de la música disco.

El concepto de tiempo, pasado y futuro, fue también la principal fuente de inspiración para la casa Filhas de Gaia en su colección para la primavera y el verano de 2010.

Las diseñadoras de la marca juegan con esta ambivalencia temporal en unos patrones modernos sobre tejidos tecnológicos que, a su vez, presentan aspecto de desgastados.

Acabados oxidados refuerzan esa sensación de paso del tiempo en unas prendas sencillas, con volúmenes discretos y ligeramente achatados.

Vestidos muy cortos y sin tirantes, faldas de tubo y "maillots" de ciclista ajustados al cuerpo son las piezas fetiche de la marca para la próxima temporada, presentadas en tonos pasteles con alguna concesión a colores más cítricos.