¡Qué horror!… y ahora, ¿qué hago? Esta es una expresión común cuando, ante el espejo, uno ve el cabello naranja o verde cenizo después de aplicar la tintura que se escogió guiándose por el tono de la modelo que ilustraba la caja del producto que se compró.
Lo más irónico es que, en vez de ahorrar, se gastó más dinero porque una se ve obligada a acudir a un salón de belleza para corregir el daño que se hizo al cabello.
El estilista Damián Castillo, que tiene un salón de belleza en Bell, asegura que los errores que se comenten al aplicar la tintura en casa se pueden evitar si se siguen algunas recomendaciones claves.
La principal es evaluar qué colores son los apropiados para cada tono de piel. Por ejemplo, la mujer trigueña debe seleccionar tintura en tonos cálidos, con bases doradas y cobrizas.
Las morenas y de piel negra tienen que usar los tonos cafés medianos y oscuros, matizados con tonos cobrizos y ultracálidos.
"Las que tienen la piel blanca con algo de pigmentación oliva deben aplicarse tinturas en tonos cenizos", indica Castillo. "Y las blancas aduraznadas con pecas deben escoger colores en la escala de los rubios o los acaramelados en la gama de los dorados".
Las personas de piel blanca pálida deben seleccionar los colores cenizos.
Además del tono de la piel, el estilista Ariel Arlin, dueño de un salón en Studio City, dice que hay que tener en cuenta si se tiene el cabello teñido y si se tienen canas o no.
"Si se busca cubrir canas, hay que escoger un producto que tenga peróxido y amoniaco, ya que estos ingredientes son los que abren la cutícula del cabello para que penetre el color", explica Arlin.






