La Primera Dama de Francia compagina looks distintos dependiendo de sus actividades.
Top model, cantante alternativa y Primera Dama de Francia. Si alguien tuviera que desempeñar esas funciones, seguramente tendría problemas para armar su guardarropa. Sin embargo, Carla Bruni ha sabido compaginar con maestría estas facetas de su vida, siempre luciendo bella y diferente.
Como modelo en los 90, solía optar por prendas de diseñadores internacionales que eran sus amigos y que le regalaban costosos vestuarios. Era una chica moderna que se atrevía con looks sensuales, transparencias y mucho maquillaje, pero también con jeans y blusas folclóricas y que además no tenía miedo de mostrar su cuerpo.
Sus marcas eran Givenchy, Hervé Léger, Chanel y mezclaba con firmas más jóvenes, como Comme des Garçons.
Como cantante, ha apostado por un look folk con toques étnicos, basado en sencillos atuendos en negro, sobre todo trajes estrechos, chalecos a raya de gis, playeras y jeans desgastados, suéteres tejidos grandes y sandalias bajas de piel. Su pelo lacio y actitud se basan en el look de un ícono de la moda, la actriz de los años 70 Jane Birkin.
Como Primera Dama, Carla sorprendió al mundo cuando, asesorada por su gran amigo John Galliano, director creativo de Christian Dior, impuso estilo con vestidos sueltos tipo Jackie Kennedy, abrigos sastreados con toques militares, trajes sastre con pequeños cinturones, guantes y sombrero, trajes negros de escotes asimétricos y capas de gasa para la noche.
Una imagen muy sobria e informal que ha lucido en sus viajes a Gran Bretaña e Israel, que tiene como paleta de colores el negro, el gris, el azul intenso y el morado y que algunos críticos de moda han calificado como "un disfraz".
En calzado, ha apostado, para no sobrepasar a su marido, por los flats o ballerinas, que usa en todo momento, aunque se le ha visto también con botas de fina piel, pero también sin tacón.
¿Sabías qué?
La compañía Dior es propiedad de Bernard Arnault, un gran amigo de Sarkozy, a quien ayudó a llegar al Elíseo. Arnault es propietario de LVMH, un gigantesco grupo empresarial que aglutina las firmas más lujosas y famosas del mundo, como Dior, Louis Vuitton, Loewe y Givenchy.
La italiana también ha lucido vestidos firmados por John Richmond o Miss Sixty y botas de Dr. Martens para ocasiones casuales.
Además, ha brillado con las joyas de la casa Chaumet, eligiendo las de la colección Clarisse y controlando la hora con un Cartier. En cuanto a bolsas, prefiere las de Dior, Chanel, Prada y Hermès.
Aunque es italiana, ha preferido apostar por los grandes diseñadores franceses. Además, ha modelado varias veces sin ropa, lo que ha desatado escándalos. De hecho, demandó a una compañía de bolsas que utilizaba su imagen como logotipo.
Así lo dijo:
"Mis ídolos son Jane Birkin y Audrey Hepburn, aunque cree que nadie puede enseñarte a tener estilo".
"Vestir de un diseñador completo es ridículo. Llevar el bolso, los zapatos y el sombrero a juego te hace parecer un árbol de Navidad".
"Adoro a Yves Saint Laurent. Él fue el primero en mezclar el negro con el azul y el rosa con el rojo. Sus vestidos de alta costura son un sueño para mí. También me gustan los diseñadores locos, como Gaultier. Me gusta el aire sexy y voluptuoso que Dolce&Gabbana da a sus diseños y la seducción y perfección que imprime Valentino a los suyos".
Carla Bruni
Primera Dama de Francia