Los ‘pancakes’ del desayuno se mejoran con una salsa de manzana y canela. (FOTO: AP])
1/1

El desayuno es el alimento más importante del día, pero el brunch (contracción de breakfast y lunch) es el más social. Esa indefinición que tiene el brunch de no ser desayuno ni almuerzo permite que puedas reunirte con tus amigos a tomar los primeros alimentos del día sin que ello signifique levantarse demasiado temprano.

También puedes llevar a la familia entera a tomar el brunch. Así no tienes que dedicarle tiempo a la preparación de un desayuno. Sobre todo si, como yo, sueles dormir horas extra las mañanas dominicales.

Además, en el brunch encuentras platillos fuertes, casi siempre en buffets, algo que agradecemos quienes nos levantamos con ganas de comer algo más que un plato de fruta y cereal. Total, un día a la semana puedes darte el lujo de olvidarte de la fibra y el bajo colesterol.

El brunch brinda también la oportunidad de ordenar algo más los clásicos huevos benedictinos y el plato de pancakes, pues unos cortes de carne harán que funcione a la perfección para sustituir la comida y, de esta manera, dedicar más tiempo a actividades recreativas, como una visita al museo o una caminata por el parque.

Es usual acompañar los alimentos con licores o cocteles, entre los que destaca la mimosa. Abundancia de comida, compañía y bebidas. No me imagino una mejor manera de pasar la mañana de un domingo relajado.