La jornada de Difuntos tiene en México un cariz de fiesta. (FOTO: EFE)
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MÉXICO (EFE).- Los niños mexicanos sostienen divertidos la mirada a "La Parca" en una feria que los hace protagonistas del tradicional Día de Muertos y que los sumerge entre calacas sonrientes, dulces y esqueletos de peluches.

Los pequeños son los protagonistas de la novena Feria de las Calacas que, con una muestra artesanal, espectáculos, una instalación artística y, por supuesto, la ofrenda de muertos, organiza este año el Centro Nacional de las Artes mexicano (CENART).

"Es un tema que a veces no se aborda con los niños y que es parte de la vida, esta es una oportunidad para hablarlo y conocer su propia mirada", indicó a Efe Miriam Martínez Garza, coordinadora nacional del programa cultural infantil "Alas y Raíces", eje central de la feria este año.

Por espacio de cinco días, del 29 de octubre al 2 de noviembre, durante las tradicionales celebraciones del Día de Muertos mexicano, el CENART programa una serie de actividades enfocadas a que los más pequeños comprendan el sentido de recordar a los que se fueron.

La parte más divertida de la feria es la instalación del artista sonoro Arcángel Constantini que consiste en una pequeña carpa a oscuras donde cuelgan de cadenas varios "esqueletos de peluches", y que reaccionan con un quejido ante la luz.

Los niños, con una vela en la mano, recorren a tientas el espacio para descubrir la presencia de las ánimas de los peluches cuando la luz pasa junto a ellos. "Es una reflexión sobre la vida después de la muerte también para los objetos", explicó la coordinadora.

"Este año estamos iniciando un diálogo de las tradiciones prehispánicas, lo muy mexicano, con el mundo más contemporáneo", explicó Martínez Garza sobre el aire de "innovación" del que se impregna el evento.