BELLEZA
¿Cansada de percibir tu perfume en la mitad de las mujeres con las que te cruzas? ¿O quizá últimamente todos los aromas que encuentras en el mercado cosmético te parecen iguales? Te ofrecemos una guía para acercarte a esas marcas de culto no tan conocidas ni publicitadas que comienzan a hacer furor entre las famosas. Pagarás más por ellas, pero pocas olerán como tú.
El hecho de que nuestros antepasados ofrendaran a los dioses vasijas con perfume nos da una idea de lo precioso que lo consideramos desde el principio de los tiempos. Cleopatra, María Antonieta, Gabrielle "Coco" Chanel, Marilyn Monroe... todas conocían el valor de las sensaciones olfativas y usaban sabiamente estas esencias.
Los angloamericanos emplean un término —‘signature scent’— para definir el perfume característico de una persona, su "olor de marca". Pero encontrar el nuestro, ese sello personal que nos defina, esa fragancia imborrable a la que queremos que nos asocien, requiere no sólo tiempo, sino también dinero.
En estos tiempos de crisis, la industria de la perfumería no parece resentirse. Quizá los consumidores no se pueden permitir ropas de Christian Dior o Prada, pero sí comprar un perfume de estas marcas. Por ello, los nuevos lanzamientos de perfumes cada temporada son innumerables y se suman a una oferta muy, muy extensa que hace titánica la labor de encontrar precisamente "ese" olor que buscamos.
Pero... hay un atajo. Olvida las concurridas perfumerías de los grandes almacenes y descubre el concepto de "fragancia de culto". Se trata de casas perfumeras, que en muchos casos tienen décadas de tradición y experiencia, pero que no se publicitan, por lo que el mercado de masas permanece ajeno a ellas.
Probablemente no las encontrarás en la tienda que está a la vuelta de la esquina, pero internet permite que estén al alcance de tu mano... a sólo un golpe de tarjeta de crédito.








