A simple vista la casa de los Dervaes luce como cualquier otra del área de Pasadena, ubicada a un lado de la autopista y entre edificios gubernamentales. Aunque si uno observa con más detenimiento, notará que la frondosidad y espesor de su vegetación salen fuera de lo común.
Insectos benéficos, abejas y mariposas han encontrado allí un verdadero paraíso.
Ya de cerca se puede identificar la brillantez de los tomates, el fucsia del amaranto, las manzanas maduras que caen de las ramas, flores comestibles y otras especies que desbordan los estrechos senderos del jardín frontal de la propiedad.
Ese espacio es sólo la primera muestra de la granja Path of Freedom, que Jules Dervaes, de origen belga, ha creado en su propiedad y que bien podría compararse a las que funcionaban hace varias décadas en este país o en Europa.
"Mi lote sólo mide 31 X 66 pies, pero todos los espacios libres los tenemos ocupados con plantaciones de vegetales, frutas y un corral con gallinas, conejos, cabras, abejas y patos", explica el propietario mientras se adentra entre los pequeñas parcelas de pepinos, berenjenas, fresas y calabazas, estas últimas de tamaño descomunal.
"Nuestros cultivos son totalmente orgánicos y los consumimos nosotros, mis tres hijos y yo, quienes también participan en este proyecto. El excedente de productos frescos lo vendemos a restaurantes locales, así como las flores comestibles y de ornato".
El satisfecho empresario cuenta que su padre cultivó plantas exóticas en Tampa, Florida, y fue así como a él se le ocurrió hacer lo mismo en Pasadena, cuando decidió cambiar su lugar de residencia.
"Al principio sólo cultivaba verduras y frutas para el consumo familiar, pero cuando empezó a haber excedente, lo ofrecí a restaurantes cercanos", indica.
"Ahora Path of Freedom no tan sólo distribuye productos orgánicos, sino que es una organización que ofrece varios servicios como eventos comunitarios para enseñar los beneficios de la jardinería comestible, el ahorro de agua y energía, el reciclaje y otros temas para mejorar el ambiente del planeta".
Vuelta al pasadoPara hacer menos intenso el impacto en este planeta, Dervaes y sus hijos han optado por cambiar su estilo de vida. En primer lugar, han decidido no tan sólo desconectar sus aparatos eléctricos, sino más bien omitirlos. El agricultor indica que el único electrodoméstico que tienen es el refrigerador y está certificado con la etiqueta que conserva energía.
Algunos de los aparatos manuales de la familia son una licuadora y un molino de café y utilizan hornos solares. Varios paneles solares cubren el tejado del garaje y surten más del 70% de la energía de la casa, el excedente es regresado a la compañía de luz.
"El ahorro de agua y energía es otra de nuestras prioridades, por eso he adaptado un pequeño cuarto que se abastece de agua calentada por el Sol. Aprovechamos el agua residual para regar las plantas cercanas. También tenemos un escusado que funciona con el agua del lavamanos instalado sobre el tanque".
Otro ahorro substancial de la familia es el hecho de que no compra gasolina. Cuenta con un equipo para transformar aceite usado en biodiésel, el cual es el combustible para sus vehículos.
El corralEn una esquina posterior del terreno de Path of Freedom ocupan un espacio abierto y en armoniosa convivencia diferentes especies de gallinas, cabras, patos y conejos de diferentes partes del mundo que nunca han estado enjaulados. Los huevos frescos de patos y gallinas, así como sus productos de consumo y venta, aumentan con los huevos frescos y orgánicos de gallinas y patos.
Uno de los pasatiempos de las hijas de Dervaes es caminar por el vecindario acompanadas de alguna de sus cabras. "Me imagino que se quedan un poco extrañados al verme con mi cabra y su correa como si fuera un perro, pero creo que ya se están acostumbrando".
El sitio de internet de Path of Freedom es www.urbanhomestead.org.





