De sus tres profesiones, Cristina Saralegui dice que la de empresaria de artículos para el hogar es la que más le divierte.
"Con esto me divierto más que con todo lo demás junto", dice la famosa conductora y productora ejecutiva de Cristina (programa que tiene 20 años al aire en Univision) y que antes fue periodista (como editora de Cosmopolitan y de su propia revista homónima, proyecto que finalizó hace unos tres años).
Casa Cristina, como se llama su empresa de artículos para el hogar, no sólo ha saciado ese gusto que Saralagui, como muchas mujeres, tiene por la decoración de la casa, sino que también le satisface por los resultados obtenidos.
Hace cinco años su compañía comenzó con una línea de diseño de muebles, lámparas y alfombras. Actualmente cuenta con 15 licencias en líneas.
"Lo que menos esperábamos es que aquello fuera como un cohete. Se fue a la luna, pero rápido. Ha funcionado bien y creció rápido", admite Saralegui.
Cuando la comunicadora cubana incursionó en el mundo de los artículos para el hogar, se le comparó (ya antes se le refería como la "Oprah hispana", por la similitud con su programa de televisión, la influencia social y su revista) con la reconocida empresaria estadounidense Martha Stewart, quien tiene una compañía de decoración y artículos para el hogar que ha acaparado la televisión y los medios impresos con una revista.
Sin embargo Saralegui, aunque no le molestan esas comparaciones, tampoco las acepta, porque asegura que realizan tareas muy distintas.
La presentadora de Cristina cuenta en entrevista con La Opinión que a ella, como mujer, las cosas del hogar siempre le gustaron, pero que sus dos carreras como periodista y productora no le permitían ocuparse de eso.
"Esto [Casa Cristina] era lo que me faltaba y me encanta", dice.
Saralegui disfruta de lo que hace y antes de decidirse por un diseño realiza una serie de investigaciones históricas.
Por ejemplo, para la nueva colección de juegos de cama (para la temporada de otoño), sus diseños se inspiraron en una vajilla de talavera que, hace casi dos décadas, una amiga mexicana le regaló a la conductora.
"Es todavía la que uso en casa y me gusta mucho", comenta.
Saralegui cuenta que la vajilla (que fue comprada en un restaurante de Puebla, llamado La Hacienda de los Morales), fue también su inspiración para sacar tres juegos de vajillas que saldrán al mercado durante la próxima primavera.
"Esos diseños talavera los pasamos después para que los implementaran en el juego de cama", explica.
Dichos juegos de cama que llevan por nombre Talavera Blue, Tesoro y Paz, son una combinación de diferentes materiales y estampados, que están inspirados en una misma historia que es la talavera mexicana.
"Tesoro da un poco más de elegancia a la recámara, mientras que Talavera Blue es un poco más informal, y Paz te da un aspecto de tranquilidad, con ese color arenoso de playa y el blanco", explica la conductora.
Además de muebles y juegos de cama, Saralegui también contempla los accesorios para el baño, la cocina, colchones, accesorios decorativos y, próximamente, velas.
Ella asegura que: "Mis artículos tienen una misma historia que contar".
Cuando a Saralegui le llegó la propuesta de poner su nombre en una línea de artículos para el hogar, decidió entrar de lleno al negocio, darle un "sabor" latino y uno muy personalizado.
"Todo lo que ven en los diseños es un reflejo de lo que tengo en mi casa", expresa. Calidad es una palabra que Saralegui dice implementar en todo.
Comenta que, tanto ella como su esposo, Marcos Ávila, se involucran mucho en los proyectos que realizan.
"Hemos trabajado tantos años para defender un logotipo, un nombre, una marca que a mí no gustaría prestarme para hacer un mal trabajo", comenta.
Con esa claridad que la caracteriza, Saralegui dice que la razón por la que pone especial cuidado en su negocio es para evitar que los consumidores se desilusionen de ella.
"Eso [una mala calidad en los productos] se reflejaría en mi programa. Luego dirían: ‘La vieja esa que tiene tantos años dándonos el show, ahora de repente hace productos que no sirven", comenta.
Argumenta que en todo lo que su esposo y ella realizan, junto con el apoyo de las personas que trabajan al lado de ellos, quieren proyectar un mismo nivel de calidad.
Saralegui dice que sus productos, muchos de los cuales se venden en la tienda por departamentos Kohl’s, son accesibles a cualquier presupuesto.
"El buen gusto no está reñido con el presupuesto. Es importante que las cosas sean costeables pero al mismo tiempo que tengan buen diseño y calidad", finaliza.








